Cientos de personas se movilizaron ayer en North Charleston (Carolina del Sur, EE.UU.) en protesta por la muerte de un hombre negro desarmado, a manos de un policía blanco, que ya ha sido acusado de asesinato, un nuevo incidente que agita las tensiones raciales en Estados Unidos.
El agente Michael Slager, de 33 años, disparó varias veces en la espalda de Walter Scott, de 50 años, a quien había detenido por llevar una luz rota en su vehículo, cuando huía de él por un terreno baldío, escena que grabó en video un transeúnte.
Los manifestantes que protestaron por este incidente se congregaron frente a la sede del Ayuntamiento de North Charleston, la tercera mayor ciudad de Carolina del Sur, y a ellos se sumaron líderes comunitarios y representantes de la policía.
Entre las consignas que corearon los manifestantes estaba "Black Lives Matter" ("La vida de los negros importa"), un lema que se acuñó el pasado año a raíz de la muerte del joven negro de 18 años, Michael Brown por disparos de otro policía blanco en la localidad de Ferguson (Misuri).
El episodio vuelve a poner en primer plano en Estados Unidos los procedimientos policiales considerados abusivos, en especial contra la población negra, sin que ello signifique sanciones para los agentes.
Este caso parece ser diferente, pues el oficial de policía Slager ya fue despedido de su puesto y acusado formalmente de homicidio.
Slager, de 33 años y raza blanca, compareció ayer ante el juez, un día después de haber sido detenido por la muerte de Scott.
"Quiero decirles que el oficial fue despedido", dijo el alcalde de North Charleston, Keith Summey, en una conferencia de prensa interrumpida varias veces por los gritos de manifestantes reclamando "justicia". "No toleramos lo que está mal, poco importa quién" es el autor del crimen, agregó.
Video
. Un video divulgado este martes por varios medios estadounidense ha sido vital para que las autoridades hayan actuado inmediatamente contra Slager, que está detenido, sin posibilidad de fianza, por asesinato, delito que en Carolina del Sur puede ser castigado con la pena de muerte.
En el video, grabado con un teléfono móvil por un transeúnte cuyo nombre se mantiene en reserva, se ve cómo el policía dispara hasta en ocho ocasiones por la espalda a Scott, que corre y finalmente cae al suelo herido de muerte.
Scott, que recibió cinco impactos de bala, lo que le ocasionó la muerte casi inmediata, fue esposado en el suelo mientras agonizaba, según se aprecia en la grabación.
El oficial argumentó que Scott lo había agredido y se apoderó de su pistola de descargas eléctrica Taser, pero las imágenes parecen indicar que fue el propio Slager quien colocó el arma en la escena del crimen, cuando Scott ya estaba agonizando.
"Se me revolvió el estómago con lo que vi", dijo el jefe de la Policía de North Charleston, Eddie Driggers.
La investigación está a cargo de la División Policial de Carolina del Sur (SLED), pero el Buró Federal de Investigación (FBI) también ha abierto una investigación de derechos civiles por este nuevo caso de brutalidad policial contra personas de raza negra.
En los anteriores casos los agentes han sido exonerados de toda pena criminal, como ocurrió con el policía blanco que mató a tiros al joven negro Michael Brown, que estaba desarmado, en Ferguson.
El autor de los disparos que le costaron la vida a Brown no fue procesado por ajustarse su respuesta a las justificaciones de uso de la fuerza por parte de las fuerzas del orden.
Ese caso y otros posteriores desataron una oleada de protestas contra la brutalidad policial y el sesgo racial en muchos departamentos de policía.
El propio presidente Barack Obama admitió que existe un problema de desconfianza entre la policía y las minorías a las que sirve.
Al contrario de lo que ocurrió en casos como la muerte a tiros de Michael Brown, autoridades locales y políticos han respondido con dureza al caso ocurrido en Carolina del Sur, aunque solo después que la salido a la luz del video.
"Héroe".
El abogado Chris Stewart, que representa a la familia de Scott, dijo que la aparición del video obligó a las autoridades de la ciudad a actuar rápidamente y de forma decidida. Calificó además de "héroe" a la persona que registró la escena con su teléfono móvil.
"Lo que ocurrió aquí no ocurre todo el tiempo", dijo Ste-wart. "Pero ¿qué hubiera pasado si no aparecía el video?", se preguntó con carga retórica.
El fiscal general David Aylor afirmó, por su lado, que "esta es una terrible tragedia que impacta a nuestra comunidad".
Asimismo, el alcalde Summey, informó que "muy pronto" todos los agentes del orden en servicio contarán con "body-camera", cámaras de filmación incorporadas a sus uniformes que permiten registrar sus acciones.
El anuncio ya ha desatado controversias sobre lo complejo de incorporar el dispositivo y almacenar en algún lugar las imágenes que genere la cámara de cada uno de los agentes.
Tsarnaev es "culpable".
Un jurado estadounidense declaró culpable ayer por unanimidad a Dzhokhar Tsarnaev de los atentados de la maratón de Boston de 2013, el peor ataque ocurrido en ese país desde el 11 de septiembre de 2001.
El jurado necesitó 11 horas para llegar a este veredicto. El joven de 21 años podría ser condenado a la pena de muerte por estos atentados, que dejaron 3 muertos y 264 heridos el 15 de abril de 2013, cuando estallaron dos bombas caseras cerca de la línea de llegada de la famosa competencia.
La pena será dada a conocer ulteriormente. Un juez federal deberá determinar si, tras el veredicto de culpabilidad, que incluye 17 cargos constitutivos de pena capital, condena a Tsarnaev a muerte o cadena perpetua.
El acusado asistió impasible a la lectura, uno por uno, de todos los cargos.
Inesperada conexión de víctima y oficial.
El canal de noticias ABC News reveló ayer que existía una "inesperada conexión" entre el oficial de Policía Michael Slager y la víctima Walter "Lamar" Scott.
Según la cadena Slager y Scott sirvieron en el Servicio de Guarda Costas donde pudieron haberse conocido. Un vocero de la autoridad marítima confirmó al canal que Slager se retiró con honores del servicio en 2009, tras prestar servicio en la base de Puerto Cañaveral, en Florida desde 2003.
En tanto, Scott sirvió entre 1984 y 1986 pero debió retirarse por un delito relacionado con drogas, aunque más tarde fue rehabilitado.
Un día antes, Anthony Scott, un hermano del hombre abatido por el policía había revelado esta información durante una rueda de prensa. "De mis hermanos era el más extrovertido de todos", reveló Scott y agregó que era muy respetado y querido en su comunidad.
Comentó también que Walter, padre de cuatro hijos, tenía una orden de arresto por el pago de gastos de manutención, razón por la que intentó huir del agente.
vea el videoEFE, ANSA, AFP