Obama enfrenta al Congreso por salud

Retó a ambas Cámaras a aprobar su polémica reforma

WASHINGTON | El presidente estadounidense Barack Obama detalló anoche su reforma sanitaria en un desafiante discurso ante el Congreso en pleno, al que retó a "pasar a la acción", tras advertir que no está más dispuesto a "perder el tiempo". Si no se aprueba una reforma sanitaria, "más estadounidenses perderán su cobertura cuando más la necesitan (y) más estadounidenses morirán", señaló Obama. En tono retador, destinado a reunir fuerzas del campo demócrata, vacilante tras los ataques de las últimas semanas, Obama advirtió: "el tiempo de las riñas se acabó".

"No perderé tiempo con los que han hecho el cálculo de que es mejor políticamente matar este plan que mejorarlo", añadió Obama, que fue tildado de mentiroso al asegurar que su reforma sanitaria no cubrirá a los inmigrantes ilegales. "Algunos aseguran que nuestros esfuerzos de reforma asegurarán a inmigrantes ilegales. Esto es falso", dijo. "Mientes", le espetó una voz proveniente del lado del auditorio, donde se agrupaban los republicanos

Los objetivos del plan son tres, explicó Obama: suministrar un seguro a los que carecen de ello, dar más seguridad y estabilidad a los que ya lo tienen y reducir los costes sanitarios para las familias, las empresas y el gobierno. Dirigiéndose a la opinión pública estadounidense, Obama aseguró: "nada en nuestro plan requiere que usted cambie lo que ya tiene", en referencia a las pólizas privadas que pagan la inmensa mayoría de trabajadores y empresas. En cambio, las aseguradoras deberán garantizar libre acceso a todos los que quieran una póliza.

Para los aproximadamente 46 millones de estadounidenses sin cobertura, el gobierno se compromete a crear una especie de bolsa de seguros médicos con precios competitivos de pólizas. Todo ello costaría en torno a 900.000 millones de dólares, reconoció Obama. AFP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar