Nuevo escándalo de Gustavo Petro en Portugal: visitó un burdel en Lisboa

“Aprendí a no comprar sexo”, fue la respuesta del presidente de Colombia a las críticas que recibió.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro durante la ceremonia militar de investidura del nuevo director de la Policía Nacional, William Rincón (no aparece en la foto), en Bogotá, el 24 de octubre de 2025.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro.
Foto: Ovidio González

Un nuevo escándalo para el presidente colombiano, Gustavo Petro: la revelación de que había visitado un burdel durante una visita oficial a Lisboa, Portugal. Petro se justificó diciendo que aprendió “a no comprar sexo” y a no acostarse con mujeres de las que “no nazca nada en su corazón”, en medio del revuelo por haberse gastado unos 40 euros en un club de striptease durante un viaje oficial a Portugal en 2023.

“Hay dos cosas que he aprendido en la vida, a no acostarme con mujer de la que no nazca nada en mi corazón, y a no comprar el sexo cuando aún soy capaz de la seducción y de la poesía. Siempre hay que combinar la sexualidad con la cultura, eso se llama erotismo”, escribió en X.

Petro ordenó el lunes publicar sus gastos financieros para demostrarle al presidente estadounidense, Donald Trump, que no es un narcotraficante, después de que Washington lo incluyera a él y a varios allegados suyos en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como “Lista Clinton”, congelando sus cuentas por actividades ilegales.

Al día siguiente se filtró un informe de 31 páginas de la entidad adscrita al Ministerio de Hacienda de Colombia encargada de la prevención de maniobras financieras ilegales. Allí sobresalieron compras en tiendas de lujo como Gucci y Prada, pero lo que más sorpresa causó fue una visita, en mayo de 2023, al burdel Ménage Strip Club de Lisboa.

Petro no lo negó y dijo en redes sociales que “algún día” contará por qué se gastó “40 euros en ese sitio”. “Por ahora, me interesa que todos los que examinen mis cuentas puedan ver el tipo de arbitrariedad cometida contra Colombia, al descertificarla, y contra su presidente”, afirmó, aludiendo a la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos, de mantener a Colombia en la lista de naciones que en los últimos doce meses no hicieron lo suficiente en la lucha contra el narcotráfico.

Y agregó: “No necesito comprar sexo, no me gusta. Tengo aún cierta capacidad de seducción que me permite no acudir a esas prácticas de hombres tristes”.

El movimiento bancario despertó rechazo en sectores que señalan al mandatario de pronunciar discursos machistas y de tener comportamientos inapropiados con las mujeres.

“¿Cómo es posible que tengamos una crisis de explotación sexual en Colombia y al mismo tiempo un presidente putero?”, cuestionó la activista Sara Jaramillo, de la Red Abolicionista de Medellín, que aboga por la eliminación del trabajo sexual por considerarlo explotación.

Anteriormente la justicia colombiana le ha ordenado al presidente pedir disculpas por comentarios “estigmatizantes” y por llamar “muñecas de la mafia” y “periodistas del poder” a comunicadoras que lo cuestionan.

Primera dama

A la controversia del burdel en Portugal se sumó esta semana otra desatada tras la publicación de un artículo del periódico sueco Expressen sobre la supuesta vida de lujo en Estocolmo de la primera dama colombiana, Verónica Alcocer.

Petro respondió que ella “no gasta un peso del erario colombiano y tiene derechos y libertades”, y criticó la “grosería de Trump” contra Alcocer por incluirla también en la “Lista Clinton”. El mandatario explicó además que ambos se separaron “hace años”, lo que reavivó dudas y el debate sobre sus funciones como primera dama.

Petro acusó ayer viernes a Trump de “romper la unidad” de su familia al incluir a Alcocer en la lista de sancionados de la OFAC, una medida que, según dijo, le impide a la primera dama regresar al país para ver a sus hijas. “Trump, para atemorizarme, rompió la unidad entre una madre y sus hijas que son mis hijas. Lo ha hecho con miles de familias latinoamericanas en Estados Unidos”, expresó Petro en X, refiriéndose a la decisión del Gobierno de Trump, tomada en octubre.

Ayer, durante un acto militar al que acudió con su hija Antonella, el presidente informó que la primera dama tenía “dificultades” para regresar al país por su inclusión en la lista de la OFAC, reservada para personas y entidades con nexos con el narcotráfico o actividades ilícitas.

El mandatario defendió a Alcocer tras la publicación del diario sueco Expressen de esta semana, que incluyó fotografías y descripciones de la vida de lujo que lleva la primera dama en Estocolmo, incluyendo estadías en hoteles exclusivos y asistencia a eventos reservados para la élite escandinava.

Petro insistió en que la primera dama “no deriva ingresos públicos”, que vive en un apartamento de 40 metros cuadrados alquilado en Suecia, a donde, según él, viajó para hacer “un curso de inglés intensivo”.

Venezuela

Propone un “Gobierno de transición”

Pese a los escándalos que rodean a su gobiernos, Gustavo Petro tiene tiempo para hablar de otros países. Reconoció que se opuso a un “desmantelamiento violento” del régimen en Venezuela y apostó por un “gobierno de transición”. En un extenso mensaje en X en la medianoche del jueves, Petro dijo haber mediado con el expresidente Joe Biden para una eventual salida de Nicolás Maduro antes de su cuestionada reelección en julio de 2024.

Petro reconoció que estas mediaciones fracasaron, pero insistió en la necesidad de “un gobierno de transición” en Venezuela.

Las sanciones contra Petro; Alcocer; su primogénito, Nicolás Petro, y el ministro del Interior, Armando Benedetti, derivaron en repercusiones comerciales y financieras como el bloqueo de todos sus activos y propiedades en Estados Unidos y la prohibición hacer transacciones con ellos.

Petro ha tenido problemas para usar su avión y el jueves anunció una demanda contra la empresa italiana Leonardo Helicopters por suspender el mantenimiento de la aeronave presidencial debido a las sanciones de Trump.

El presidente colombiano atribuyó la “virulencia” de sectores políticos y mediáticos a la hipótesis de que Alcocer sería candidata presidencial. La oposición y los medios de comunicación colombianos cuestionan si la primera dama está involucrada en el reciente negocio de la flotilla de 17 aviones de combate suecos Gripen por los que Colombia se comprometió a pagar unos 4.300 millones de dólares.

Con información de EFE y AFP

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