Viena | Corea del Norte anunció ayer que se apresta a reanudar el funcionamiento de las instalaciones donde fabricó su primera bomba atómica, poniendo fin así a un acuerdo internacional para liquidar su programa nuclear.
Corea del Norte informó a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que había decidido paralizar el proceso de desmantelar su principal instalación nuclear y que prohibiría el ingreso de inspectores internacionales a su planta de Yongbyon.
"Puesto que se apresta a reanudar (las labores) en Yongbyon``, Corea del Norte "ha informado a la AIEA que nuestras actividades de supervisión han cesado de ser apropiadas``, dijo la propia agencia en un comunicado.
Pyongyang ya ha impedido a personal de la AIEA ingresar a sus instalaciones de reprocesamiento de plutonio en Yongbyon. Eso revirtió su anterior postura de desactivar su programa nuclear a cambio de concesiones diplomáticas y de ofertas de asistencia en materia energética.
Pyongyang debía desmantelar el complejo de Yongbon a cambio de concesiones diplomáticas y de ayuda en materia energética equivalente a un millón de toneladas de petróleo, tras un acuerdo firmado en febrero de 2007 con Estados Unidos, Corea del Sur, China, Rusia y Japón.
El acuerdo sufrió un contratiempo a mediados de agosto cuando EE.UU. se negó a sacar a Corea del Norte de su lista de estados patrocinantes del terrorismo a menos Pyongyang aceptara un plan de verificación de su lista de instalaciones nucleares.
La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice, tras ser informada sobre el anuncio, dijo a periodistas en Washington, "Vamos a aguardar y a observar lo que ocurre en los próximos días. Estamos analizando la situación y estoy hablando con mis colegas``. En principio, se pidió a Pyongyang que evite medidas que incremente la tensión en la península. AP