VATICANO AFP
Miles de italianos llegaron ayer a la plaza de San Pedro en el Vaticano para manifestar su solidaridad al papa Benedicto XVI tras la controvertida anulación de su visita el jueves a la universidad La Sapienza de Roma.
La iniciativa fue lanzada por el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, en respuesta a la ola de protestas de profesores y estudiantes de la universidad romana, que generó la anulación de la visita papal.
Los estudiantes habían rechazado la invitación por entender que era "incoherente" con la política laica que profesa el instituto.
La medida suscitó distintas reacciones. "Se trata de reparar la injuria hecha al Papa", escribió en un editorial el diario Il Corriere della Sera.
Cientos de personas, cerca de 100.000 según medios de prensa locales, se congregaron desde la mañana en la plaza, con pancartas que decían "Benedicto XVI te queremos", "La verdad nos hace libres".
Las grandes organizaciones católicas nacionales e internacionales anunciaron su asistencia, así como numerosos políticos, de todas las tendencias, estuvieron en el angelus de desagravio, el primero celebrado en San Pedro por un pontífice.
Benedicto XVI agradeció la convocatoria e instó a los estudiantes a respetar "la opinión de los otros".
"Como profesor emérito, si se puede decir, que he encontrado tantos estudiantes en mi vida, los invito a todos, queridos universitarios, a respetar siempre las opiniones de los demás", sentenció el Papa.