Este lunes se llevará a cabo desde las 12:00 horas una audiencia clavesobre la muerte de Emmily Rodrigues, la modelo brasileña que cayó del sexto piso de un edificio del barrio de Retiro (ciudad de Buenos Aires), en el que se definirá el futuro del imputado Francisco Sáenz Valiente, empresario que estuvo detenido más 20 días mientras se realizaba la investigación del caso.
En un principio la audiencia se iba a llevar a cabo el pasado martes 16 de mayo. Sin embargo, se resolvió retrasarla debido a que el miércoles miembros de la Cámara de Apelaciones fueron al edificio donde ocurrió el suceso, que es propiedad de Sáenz Valiente, para realizar una inspección.
Los camaristas y los abogados de la parte defensora como la querellante recorrieron el edificio de Sáenz Valiente ubicado en la calle Libertad 1542. Inspeccionaron el patio en el que cayó la modelo brasileña y otros espacios del apartamento.
Según informó Télam, la audiencia se hará ante la Sala 6 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, conformada por los jueces Magdalena Laiño, Ricardo Matías Pinto e Ignacio Rodríguez Varela.
Los delitos que se lo acusa a Francisco Sáenz Valiente
Los abogados de la querella, Santiago Vismara y Mariela Labozzetta, solicitaron que el empresario Francisco Sáenz Valiente sea procesado con prisión preventiva por dos delitos de “femicidio” y “facilitación de estupefacientes y de un lugar para usarlos”. Por lo que se enfrentaría ante penas entre 3 a 12 años de prisión.
Los fiscales resaltaron en su dictamen, al que accedió Télam, que fue un caso de “grave violencia contra la mujer”. A su vez, recalcaron que la muerte de Emmily Rodrigues se generó en un “contexto sexualizado”, que la escena del crimen fue “alterada” y que hubo una “facilitación de estupefaciente” y del domicilio en que se consumieron.
“La víctima, en un estado de aparente desesperación eufórica, terror y llantos, presumiblemente causado por los estupefacientes y el alcohol que le facilitó Sáenz Valiente, y en momentos en que se encontraba al lado del mencionado, terminó cayendo al vacío por una ventana de la finca que da a un pulmón del edificio, sin haber existido anteriormente indicios de que ella se hubiera querido arrojar desde aquel lugar o que se hubiera querido quitar la vida de alguna manera”, sostienen los fiscales.
Además, se hallaron varios mensajes que Sáenz Valiente borró de su celular en el que les decía a las mujeres que acudieron a su apartamento que tenía “tuci, coca y faso”, lo que podría comprometerlo con la imputación de “facilitación de estupefacientes”.
Asimismo, encontraron el audio de la segunda llamada al 911 que realizó el empresario porque no cortó su celular y tras escucharse el grito de una mujer, se oye al imputado gritar: “¡La puta madre, no la pude agarrar!”.