Washington - Bristol Palin, la joven de 17 años que hasta hace poco usaba aparatos para corregir su dentadura y aparece sonriente y despreocupada en las fotografías familiares, puso en el centro del escenario político no sólo a su madre, la candidata republicana a vicepresidenta, sino también la cuestión de la vida sexual de los adolescentes norteamericanos.
Como podía esperarse, es poco lo que se sabe de la breve vida de Bristol o de la de su novio, Levi Johnston. La hija de la gobernadora de Alaska cursa el último año del colegio secundario en Wasilla y Levi era un jugador de hockey sobre hielo en la misma escuela.
Los pobladores de la pequeña localidad en Alaska recuerdan que el noviazgo comenzó hace alrededor de un año y que Bristol solía acercarse a ver los partidos de Levi desde las gradas del pequeño estadio del colegio.
Ahora, Bristol está embarazada de cinco meses y, según se anunció, se casará en breve con Levi.
El futuro yerno de la compañera de fórmula de John McCain tenía una página en el sitio de internet MySpace, que desapareció rápidamente de la red.
Aquellos que pudieron llegar a verla relatan que el joven se presentaba allí como un orgulloso "redneck", como se conoce aquí al estereotipo del poblador de raza blanca de las zonas rurales de Estados Unidos.
En la página, Levi admitía estar de novio y ante la pregunta estándar del sitio sobre su intención de tener hijos, el joven respondió: "no quiero niños".
La realidad golpeó fuerte a Levi, quien contraerá matrimonio con Bristol y hoy mismo comenzó su vida pública de familiar de un candidato a la Casa Blanca.
Levi viajó a St. Paul, en Minnesota, donde se está celebrando la convención republicana que coronará a McCain como candidato para las elecciones de noviembre. Junto al resto de la familia Palin, Levi fue a recibir a McCain al aeropuerto y recibió un estrechón de mano del candidato y una palmada en la espalda.
McCain saludó especialmente a Bristol, a quien besó y acarició en el vientre crecido por el embarazo.
Bristol y Levi ya fueron caracterizados como la típica "parejita americana", blancos, sonrientes, y bonitos como recién salidos de un filme para adolescentes. Pero detrás de ellos se está desarrollando un nuevo capítulo del enfrentamiento entre republicanos y demócratas sobre la moral familiar.
Los republicanos debieron morderse la lengua al reconocer el embarazo de Bristol: el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, un compañero del partido, es un adalid de la abstinencia sexual entre las parejas no casadas.
"Es más fácil predicarlo que cumplirlo", disparó una columnista desde el Washington Post.
Según las estadísticas, Estados Unidos es el país con el índice más alto de embarazos adolescentes el mundo industrializado. El ministerio de Salud reconoce que un tercio de las mujeres estadounidenses quedan embarazadas antes de los 20 años.
Si se tienen en cuenta los números recogidos en el sitio de internet Teenpregnancy.org, el de Bristol Palin es apenas uno de los 750.000 embarazos adolescentes anuales en este país.
Ocho de cada diez son no queridos y concebidos en parejas no casadas.
ANSA