El hijo mayor de Cristina Fernández, Máximo Kirchner, fue internado ayer e intervenido a raíz de una "artritis séptica" en la rodilla derecha. La presidenta argentina viajó de urgencia a Río Gallegos para trasladarlo a Buenos Aires en el avión presidencial, Tango 01.
Un parte médico informó que "se le efectuó un lavado articular artroscópico en quirófano para resolver una infección, con resultado exitoso" y agregó que "el paciente se encuentra estable y de buen ánimo".
En tanto el informe médico detalló que "días atrás" Máximo Kirchner "había padecido molestias abdominales producto de un cuadro de diverticulitis". El médico que atiende a Máximo es Carlos Autorino, médico graduado en la Universidad de Buenos Aires, jefe del servicio de Ortopedia y Traumatología y especialista a cargo de la sección de Trasplante de hueso y tejidos músculo-esqueléticos del Hospital Austral.
Máximo, de 36 años, venía soportando una gripe muy fuerte en los últimos diez días en Santa Cruz. Los medicamentos para curarlo le habrían ocasionado un problema gástrico, por lo que el viernes debió hacerse estudios. El domingo en una resonancia magnética, se detectó además la artitris.
Desde que empezaron los problemas de salud, Máximo hizo reposo en su casa. El viernes pasado, apenas Cristina Fernández aterrizó a las 18:15, fue directamente a casa de su hijo. Allí estuvo hasta pasadas las 22:30 junto a él y Florencia.
La enfermedad. "La artritis séptica es una de las urgencias más graves que tiene la especialidad de ortopedia y traumatología", consideró el especialista Alejandro Druetto a El Tiempo de San Juan. Destacó que "debe ser tratada de inmediato al tener una sospecha clínica".
Se trata de la inflamación de una articulación sinovial, que puede tener causas infeccionsas, inmunológicas o traumáticas.