Decenas de miles de participantes se arrojaron toneladas de tomates unos a otros en una batalla amistosa que como ocurre cada último miércoles de agosto, llenó las calles de esta ciudad con ríos de pulpa roja.
El ayuntamiento de la ciudad de Buñol estimó que más de 40.000 personas, algunos procedentes de sitios tan lejanos como Japón y Australia, se armaron el miércoles con 100 toneladas de tomates en la lucha anual con comida conocida como la "Tomatina", ahora en su 64º año.
La fiesta tiene sus raíces en una pelea de comida entre amigos de la infancia que se ha vuelto una especia de tarjeta de presentación para Buñol, 40 kilómetros al norte de Valencia, en la costa oriental de España.
La batalla, de una hora de duración, es tan popular que se formaron filas de vehículos congestionados en la ciudad de casi tres kilómetros el miércoles por la mañana. (AP)