La primera vuelta de las elecciones presidenciales que tienen como favorito al socialista Francois Hollande se realizarán mañana en Francia. Fueron convocados unos 45 millones de electores, que pueden votar por uno de los nueve candidatos, entre los cuales se encuentra el mandatario actual, Nicolás Sarkozy.
Con la apertura de las primers mesas de votación en los territorios de ultramar, en el Océano Atlántico, y en la Polinesia, además de la apertura para los ciudadanos franceses residentes en el continente americano, las elecciones comenzaron hoy de manera oficial.
Entre los que ya votaron está el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Erlich que es ciudadano francés. (Ver foto)
Los primeros habilitados para sufragar son los habitantes de Saint-Pierre y Miquelon -pequeña isla a lo largo de Terranova-, Guyana, Martinica, Guadalupe, Saint-Barthelemy y Saint-Martin -territorios franceses en Centroamérica-, y las Antillas y las islas de la Polinesia francesa. Son un total de 900.000 personas.
Los resultados electorales se comenzarán dará a conocer mañana, una vez que hayan cerrado los comicios de la Francia metropolitana.
Este "voto anticipado", en vigor desde las presidenciales de 2007, fue introducido para evitar que los ciudadanos de esas áreas, a causa del huso horario, se encuentren votando cuando el resultado de los comicios ya está determinado.
En tanto, se espera que mañana unos 45 millones de franceses voten en territorio francés, aunque varias estimaciones consideraron que al menos un cuarto de votantes podría abstenerse, en unas elecciones marcadas por la grave crisis económica que afecta a Europa.
Los últimos sondeos vaticinaron un amplio triunfo de Hollande para la segunda vuelta electoral, el próximo 6 de mayo, ante el presidente Sarkozy, quien probablemente será el undécimo jefe de Europa en dejar el poder desde que comenzó la crisis europea. Si esto se confirma, será la primera vez en los últimos 17 años que la Presidencia deja de estar en manos de la centro-derecha. En París se dice que Hollande podría ganar, sobre todo, por dos razones: el desgaste de Sarkozy, cuyas recetas económicas parecen haber dejado de convencer a muchos franceses, y los méritos propios. Hollande impulsa un socialismo muy moderado, en el que la ideología pesa muy poco y se adapta para afrontar la devastadora crisis económica, financiera y social en la que se encuentra Francia. Dos de los términos que más suenan en estos días cuando se habla del candidato socialista es pragmatismo y modestia.
El tercer puesto, según varias encuestas, lo disputarán candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, y el de la izquierda, Jean-Luc Mélenchon, mientras el centrista Francois Bayrou parece haberse hundido por debajo del 10% de intenciones de voto.
En Francia, el presidente es elegido por sufragio universal directo y debe recibir mayoría absoluta en uno de los dos turnos del escrutinio. El mandato, tras el referéndum del 2000, se redujo de siete a cinco años, y se puede renovar solo una vez.
En la Quinta República de Francia ningún presidente fue electo en el primer turno. Incluso el general Charles De Gaulle tuvo que ir a un balotaje en 1965 con el socialista Francois Mitterrand, quien luego fue presidente entre 1981 y 1995.
La novedad este año será que por primera vez no se realizarán los "exit poll" (encuestas a boca de urna) ya que nueve institutos de sondeos firmaron un acuerdo para difundir solo los datos obtenidos a partir de los primeros votos escrutados. Además, cadenas de radio y televisión francesas se comprometieron a mantener en secreto las estimaciones hasta el cierre de las urnas, previsto aproximadamente a las 20 (hora local).
Con información de ANSA