BOGOTÁ | AFP
La guerrilla colombiana de las FARC aplazó ayer indefinidamente la liberación de seis policías y militares cautivos, debido a supuestas acciones militares en la zona de entrega, lo que provocó fuertes reacciones de rechazo del gobierno.
"El área que habíamos escogido para la liberación de los prisioneros de guerra Luis Alfonso Beltrán, César Augusto Laso, Carlos José Duarte, Jorge Trujillo, Jorge Humberto Romero y José Libardo Forero (...) ha sido militarizada injustificadamente por el gobierno de Colombia, lo cual nos impone aplazar su concreción", señaló la guerrilla en un comunicado divulgado en su página de Internet: www.farc-ep.co.
La comunicación, suscrita por el secretariado (mando central) de las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), está dirigida a un grupo de figuras, entre las que destaca la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y las escritoras Elena Poniatowska e Isabel Allende, así como la ex senadora colombiana Piedad Córdoba, a las que habían prometido las liberaciones.
"Tan pronto amaine la insanía que se ha apoderado del Palacio de Nariño (Presidencia de Colombia), haremos un nuevo intento para que ustedes puedan recibir a los que serán liberados", añadió el comunicado.
Reacción. La suspensión de la liberación, para la cual aún no se había fijado una fecha, fue duramente rechazada por el presidente Juan Manuel Santos.
"Por Dios, no más trucos y engaños. Ni siquiera sabemos dónde están los secuestrados. No han entregado coordenadas. Libérenlos ya", escribió Santos en su cuenta en la red social Twitter, al resaltar que la guerrilla no había indicado todavía el lugar de liberación.
En tanto, Marleny Orjuela, vocera del colectivo civil Colombianos y colombianas por la paz, que debía recibir a los rehenes, pidió al gobierno y a las FARC hacer un mayor esfuerzo para la liberación.
"Denos la oportunidad, señor presidente, de abrazarlos vivos y libres. A ustedes, señores de la guerrilla de las FARC, no alarguen más este dolor, este sufrimiento, no aplacen esta liberación, busquemos la liberación", dijo.
Las FARC afirmaron que "militares patriotas nos habían alertado de las intenciones del gobierno de Santos de procurar a toda costa un rescate militar, sin importar que éste pudiera derivar en un resultado luctuoso, como el del pasado 26 de noviembre", en referencia a la muerte de cuatro rehenes de esa guerrilla, ejecutados por sus captores en medio de un combate con la fuerza pública.
Pese a que las FARC aseveran que hubo un intento de rescate militar, las autoridades aseguraron que se registró un enfrentamiento sin que se hubiese previsto un combate.
La muerte de los cuatro rehenes provocaron masivas manifestaciones de rechazo a las FARC en Colombia.
Las FARC criticaron también "la determinación gubernamental reciente de impedir el concurso internacional humanitario en la anunciada liberación", en referencia a las reticencias del gobierno colombiano a que un tercer país facilite los helicópteros y las tripulaciones en el operativo de liberación de los rehenes.
Secuestrados. Los rehenes son un militar y cinco policías que llevan más de 12 años de cautiverio. Estos debían ser entregados a una misión humanitaria que dirige la exsenadora Córdoba y a la Cruz Roja.
En el pasado, Brasil había brindado las facilidades logísticas para entregas unilaterales de rehenes por parte de las FARC, que desde 2008 suman 20 personas liberadas sin condiciones.
Las FARC, fundadas en 1964, mantienen en cautiverio a por lo menos 11 militares y policías, la mayoría de ellos desde hace más de una década, a los que plantean canjear por sus guerrilleros presos.