San Salvador AP, AFP y ANSA
El candidato izquierdista Mauricio Funes se imponía ayer en las elecciones en El Salvador, con 51,28% de los votos, según el cómputo de un tercio de las actas, informó la autoridad electoral, que advirtió que "nadie puede darse por vencedor".
Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), aventaja así al candidato oficialista, Rodrigo Ávila, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), partido de derecha que gobierna hace 20 años, que tenía un 48,72%.
El cómputo oficial, difundido por el Tribunal Supremo Electoral, corresponde a 33,26% de las actas, por lo que la tendencia no puede considerarse definitiva.
De todos modos, militantes del FMLN, la ex guerrilla de El Salvador, salieron a las calles ayer para celebrar los resultados preliminares que daban ventaja a Funes. Comenzaron a lanzar fuegos artificiales, tocaban las bocinas de los vehículos y ondeaban banderas de la agrupación.
El popular alcalde de la localidad de San Miguel, Wilfredo Salgado, (democristiano) que apoyó al candidato de Arena se declaró "triste y adolorido" en una entrevista en el canal 33, al reconocer que lo que parecía una victoria clara de Funes era "imposible de revertir".
Durante la jornada se registraron algunos incidentes aislados, sobre todo con ciudadanos que se presentaron a votar con documentos falsos, por lo que tuvieron que intervenir la Fiscalía y la Policía.
La misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA), destacó la puntualidad con la que se abrieron las Juntas Receptoras de Votos (JRV), tres minutos antes de la hora prevista, así como que el 99% contó con "los materiales indispensables para votar" y estaban integradas por todos los miembros titulares.
Los dos candidatos y el presidente saliente Antonio Saca votaron hacia media mañana.
Ambos candidatos se mostraron durante la campaña seguros de su victoria en estas reñidas elecciones, en que por primera vez el FMLN, convertido en partido político al término de la guerra civil en 1992, arrebató la hegemonía política que durante 20 años sostuvo la derecha.
También se multiplicaron los mensajes para aplacar los ánimos entre los militantes, luego de que el sábado se registraran brotes de violencia.
No obstante, Avila, ex director de la Policía Civil, advirtió a sus seguidores que "uno tiene que prepararse para cualquier resultado, de manera madura y responsable", en previsión de una eventual derrota.
Más confiado se mostró Funes, quien pidió a sus seguidores que "esperen los resultados con mucha tranquilidad, con mucha alegría, vamos a ganar esta elección, no cabe ninguna duda".
El viernes, el responsable para América Latina del Departamento estadounidense de Estado, Tom Shannon, aseguró en Washington que Estados Unidos respetará el resultado de las elecciones y trabajará con el ganador independientemente de su credo político.
En total se instalaron 9.543 Juntas Receptoras de Votos (JRV) en todo el país, entre ellas, las del estadio Jorge `Mágico` González de la capital, donde los más de 39.000 salvadoreños residentes en el extranjero habilitados para votar, pudieron hacerlo. Muchos estadounidenses se trasladaron hasta El Salvador para depositar su voto.
Más de 4.000 observadores nacionales e internacionales velaron por la transparencia del proceso, mientas que 20.000 agentes de la policía y el ejército garantizaron la seguridad.
La UE descarta fraude
La elección presidencial en El Salvador transcurrió "con normalidad", destacó ayer el jefe de la misión de observadores de la Unión Europea, Luis Yáñez, quien descartó la posibilidad de fraude. Yáñez manifestó que a lo largo del país esa misión desplegó 90 observadores, quienes pudieron registrar que durante las elecciones tanto el FMLN como ARENA hicieron propaganda política en un 45% de los 460 centros de votación. AFP