Kate Middleton festejó el domingo sus 29 años, último aniversario como soltera y plebeya antes de celebrar su matrimonio con el príncipe Guillermo, el segundo en la sucesión al trono británico.
Clarence House, la residencia del príncipe Carlos, rechazó todo comentario sobre la manera en la que la "casi princesa" celebraría sus 29 años, ocasionando que la prensa británica se desencadenara en conjeturas.
La celebración será "privada", indicó Clarence House sin más detalles.
Según los expertos de la familia real, citados con mucha frecuencia en los medios, la joven prometida preferiría una fiesta íntima, sólo con su familia allegada para disfrutar de sus últimos momentos lejos del rígido protocolo real.
"Ella podría desear estar sólo con sus amistades más cercanas y con su familia, o simplemente ella y Guillermo. No se tratará de una gran fiesta", dijo Ingrid Seward, jefa de redacción de la revista Majesty, especializada en las noticias de la familia real.
El más mínimo gesto de la futura pareja real es escudriñado por los medios, como lo fue su aparición del sábado en una boda de amigos en Yorkshire (Norte de Inglaterra).
Como ensayando las críticas sobre la indumentaria que harán para el día de la boda real, los diarios dieron su opinión, aprobatoria o reprobatoria, sobre el vestido que llevaba Kate Middleton en la boda de sus amigos.
La prometida llevaba un vestido y un sombrero negros, de un estilo muy riguroso que no tiene nada que ver con el blanco inmaculado que reservará para su gran día, subrayaban los diarios.
Pero el tabloide News of the World dedicó una página completa para comentar, de manera escandalizada, una foto del escote de la futura princesa que hace pensar que ella "no llevaba sostén".
AFP