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Jueces definen el futuro político de Jair Bolsonaro: ¿qué implica su inhabilitación?

Hasta ahora, tres magistrados consideraron culpable al expresidente de Brasil, acusado de abuso de poder. Los jueces pidieron que se lo condene a un período de inhabilitación política de ocho años.

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El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro.
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EFE, AFP, O Globo/GDA
Hoy viernes puede ser el día en que inhabiliten para ser candidato a Jair Bolsonaro hasta 2030. El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil pospuso para esta jornada el juicio contra el expresidente por supuesto abuso de poder. Hasta ahora, tres de sus siete magistrados votaran por al inhabilitación y uno a favor de Bolsonaro.

Luego de cerca de cuatro horas y media de audiencia ayer jueves, el presidente del TSE, Alexandre de Moraes, decidió suspender la audiencia y retomar la votación a partir del mediodía de hoy.

El diario OGlobo decía anoche que la votación terminaría 5-2 a favor de inhabilitar a Bolsonaro.

Hasta el momento, el marcador del TSE es de 3 a 1 contra Bolsonaro. La defensa aún cuenta con el voto favorable del ministro Kassio Nunes Marques, designado por el ex presidente.

Además de él, falta que voten los ministros Cármen Lúcia y Alexandre de Moraes. Nadie duda de que los dos votarán en contra del expresidente, dice OGlobo.

El juez Raúl Araújo, el primero de los magistrados en votar este jueves, rechazó la inhabilitación de Bolsonaro, que gobernó entre 2019 y 2022, cuando fue derrotado en las elecciones por Luiz Inácio Lula da Silva.

Los cuatro magistrados que votaron hasta ahora absolvieron al general Walter Braga Netto, que era el compañero de fórmula de Bolsonaro en las elecciones presidenciales de 2022 y también es acusado de abuso de poder en la campaña electoral.

Reunión con embajadores

Araújo, único magistrado hasta ahora en absolver al exmandatario, alegó que la Justicia tiene que tener una “intervención mínima” en el proceso electoral y citó el argumento usado en un juicio similar por el magistrado Gilmar Mendes, uno de los miembros del Supremo, de que el Tribunal Electoral no fue creado para “despojar mandatos”.

El punto central del juicio es una reunión de Bolsonaro con medio centenar de embajadores extranjeros en la residencia oficial de la Presidencia, el 18 de julio de 2022, en la que expresó dudas sobre el sistema de votación electrónica, y dijo que se podía prestar para fraudes.

En ese encuentro, Bolsonaro aseguró que buscaba “corregir fallas” del sistema de urnas electrónicas con la “participación de las Fuerzas Armadas”.

En su discurso, transmitido por la red pública de TV y las redes sociales, dijo que la supuesta vulnerabilidad del sistema podía servir para manipular el resultado electoral en su contra, algo que repitió en numerosas ocasiones durante la campaña electoral contra Lula. “El contenido del discurso, en sus trechos censurables, surtió poco efecto en cuanto a su supuesto intento de deslegitimar las urnas, que es el argumento central de la denuncia”, afirmó Araújo.

De acuerdo con este magistrado, si el discurso de Bolsonaro hubiese tenido el efecto de generar desconfianza en el proceso electoral, como señala la denuncia, se habría verificado una reducción en el número de votantes en Brasil, algo que no ocurrió.

La acusación a Bolsonaro dice que en su encuentro con los embajadores, el entonces mandatario vertió sospechas infundadas sobre las urnas electrónicas que Brasil usa sin denuncias de fraude desde 1996.

“¿Qué puede ser más grave para un jefe de Estado que, con objetivos electorales, movilizar el aparato de la República para transmitir intencionadamente la idea de que las elecciones brasileñas no son limpias?”, dijo el magistrado Floriano Marques, que votó a favor de la inhabilitación a Bolsonaro.

El juez instructor del caso, Benedito Gonçalves, fue el primero en votar en la sesión del martes. En su exposición, lamentó “el discurso violento y las mentiras” que pusieron “en jaque la credibilidad de la justicia electoral”, y dijo que la reunión con los diplomáticos “sirvió para incitar un estado de paranoia colectiva” sobre el sistema electoral.

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El primero de una serie de juicios abiertos

Una condena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) puede ser el primero de una serie de reveses judiciales para Jair Bolsonaro, que enfrenta más de una decena de procesos administrativos en el tribunal electoral. Además es objeto de cinco investigaciones en el Supremo Tribunal Federal (STF), con penas susceptibles de prisión, incluyendo una por su presunto papel como autor intelectual del asalto a las instituciones en Brasilia.

Posible amnistía

Bolsonaro, de 68 años, asegura que le gustaría presentarse a las presidenciales de 2026, y calificó de “politiquero” y “malintencionado” el juicio en su contra.

Ayer jueves, el exmandatario recordó que, en caso de que sea condenado, el Congreso podría concederle una amnistía. “La amnistía está prevista en el régimen democrático y es el Parlamento el que la decide”, afirmó.

La posibilidad de presentar un proyecto de ley para amnistiarle fue planteada por el diputado Ubiratán Sanderson, del Partido Liberal (PL).

El proyecto prevé una amnistía para todos los políticos condenados por crímenes electorales en los comicios de 2022 con excepción de los condenados por terrorismo, tortura, racismo o crímenes hediondos, según adelantó Sanderson.

El legislador aseguró que, en caso de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva vete la posible ley de amnistía, el Congreso también tiene soberanía para derribar el veto.

Bolsonaro viajó ayer desde la capital, Brasilia, a Rio de Janeiro después de la audiencia del TSE. “Lamentablemente hablar de vacuna, de voto, de urna (...) pasó a ser crimen”, dijo el expresidente a la prensa al llegar a Rio en relación al juicio.

Antes de su viaje, Bolsonaro defendió nuevamente su inocencia. “No cometí ningún delito al reunirme con embajadores. Querer quitarme los derechos políticos por abuso de poder político es inexplicable”, sostuvo.

El abogado de Bolsonaro, Tarcisio Vieira, anticipó que en caso de condena, recurrirá la decisión ante la Corte Suprema.

Una inhabilitación política dejaría a Bolsonaro, de 68 años, fuera de las próximas elecciones presidenciales en 2026 y abriría una carrera por el liderazgo de la derecha en Brasil, por ahora sin alternativas claras.

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Lula compara la oposición a Maduro con intento de golpe

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, criticó la “intervención” de otros países en Venezuela y comparó la negativa de la oposición a aceptar la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro con el intento de golpe de Estado del pasado 8 de enero en Brasil.

Ese día miles de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro que no aceptaron el resultado de los comicios de octubre, que ganó Lula, invadieron las tres sedes del poder en la capital Brasilia.

“¿No tuvimos aquí un ciudadano, un expertico que no quiso aceptar el resultado electoral? ¿No tuvimos aquí un ciudadanito que quiso dar un golpe de Estado el 8 de enero? Hay gente que no quiere aceptar el resultado de las elecciones”, dijo Lula en referencia Bolsonaro en una entrevista a la Rádio Gaúcha.

En la entrevista, el presidente brasileño criticó que se quiera sacar del poder a quien fue elegido por los venezolanos, en referencia a Maduro, y señaló que “no está” bien que alguno países “interfieran” para deslegitimizar un Gobierno democráticamente establecido que sólo terminará si Maduro es vencido en las urnas.

“Lo que no está bien es la interferencia de un país en otro país. Y fue lo que hizo el mundo intentando elegir a (Juan) Guaidó presidente de Venezuela, un ciudadano que no había sido elegido”, enfatizó Lula.

“Si esa moda pega, no hay más garantía de democracia, se acaba la garantía de la voluntad de los electores”, puntualizó.

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