GUERRA EN UCRANIA

Zelenski acusa a Rusia de querer deshabitar Donbás y destruirlo como Mariúpol

Esta ciudad del este del país, "que fue una de las más desarrolladas de la región, es simplemente un campo de concentración ruso en medio de las ruinas", dijo el presidente ucraniano.

Presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Foto: AFP
Los daños causados en un edificio residencial de Kiev por un bombardeo ruso

Sigue adelante la ofensiva de Rusia en Ucrania y este viernes el presidente  ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que Rusia pretende deshabitar la zona del Donbás con constantes ataques al igual que hizo con la ciudad de Mariúpol, que calificó de "campo de concentración ruso en medio de las ruinas".

"En Donbás, los ocupantes están haciendo todo lo posible para destruir cualquier vida en esta área. Los constantes bombardeos brutales, los constantes ataques rusos a la infraestructura y las áreas residenciales muestran que Rusia quiere deshabitar esta área", dijo en un vídeo Zelenski.

Añadió que si los invasores rusos logran realizar sus planes, al menos en parte, "todavía tendrán suficiente artillería y aviones para destruir todo el Donbás. Así como destruyeron Mariúpol".

Esta ciudad del este del país, "que fue una de las más desarrolladas de la región, es simplemente un campo de concentración ruso en medio de las ruinas. Y el orden de los ocupantes en esa parte de Mariúpol que lamentablemente aún controlan difiere muy poco de lo que hicieron los nazis en el territorio ocupado de Europa del Este", denunció.

Por otra parte, Zelenski agradeció al presidente de EE.UU., Joe Biden, y al Congreso lo que consideró como "un análogo del famoso programa Lend-Lease, que será muy útil en la lucha contra Rusia (...) que ayudó mucho en la lucha contra los nazis durante la Segunda Guerra Mundial".

Se mostró seguro de que ahora ese programa ayudará a Ucrania y a todo el mundo libre "a vencer a los sucesores ideológicos de los nazis".

Rusia mantiene ofensiva en el este de Ucrania

El Ejército ruso mantiene su ofensiva en el este y sur de su país vecino, así como el sitio a la planta siderúrgica de Azovstal, en la portuaria ciudad de Mariúpol, que tiene casi controlada.

El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania aseguró que las fuerzas rusas actúan para garantizarse el control absoluto de las regiones prorrusas de Donetsk y Lugansk y mantener la ruta terrestre con la Crimea ocupada.

La estrategia del Klemlin en Ucrania en los últimos días pasa por tratar de controlar ambas regiones desde la vecina Járkov, que está sufriendo fuertes bombardeos, especialmente su capital y la ciudad de Izium.

Según el parte castrense, en las últimas veinticuatro horas en la región de Jersón hubo explosiones y bombardeos.

Las fuerzas rusas continúan el asedio de las unidades ucranianas en Mariupol, alrededor de la planta de Azovstal, donde según las autoridades se refugian medio millar de soldados del regimiento de Azov, que forma parte del ejército ucraniano, y un millar de civiles.

Biden dispuesto a frenar a Putin

Estado Unidos está decidido a frenar a Vladimir Putin, y para ello reforzará la ayuda a Ucrania. El presidente Joe Biden pidió ayer jueves al Congreso estadounidense 33.000 millones de dólares más para armar y apoyar a Ucrania y dijo que “ceder” ante Rusia no es una opción para Occidente.

En una alocución desde la Casa Blanca, Biden también detalló las nuevas leyes propuestas para permitir usar los bienes de lujo confiscados a los oligarcas rusos para compensar a Ucrania por la destrucción causada por la agresión impulsada por Putin.

Biden reconoció los altos costos del respaldo a Ucrania pero dijo que no hay otra opción. “El costo de esta pelea no es barato. Pero ceder ante la agresión va a ser más costoso si permitimos que suceda”, dijo.

Como reflejo de la magnitud de la asistencia estadounidense a Ucrania, Biden aseguró que Estados Unidos ya suministró a ese país 10 sistemas de armas antitanque por cada tanque que Rusia envió a la guerra.

“No estamos atacando a Rusia. Estamos ayudando a Ucrania a defenderse de la agresión rusa”, dijo Biden.

Al calificar la retórica de Rusia sobre la posibilidad de una guerra nuclear como una señal de “desesperación”, Biden aseveró que “nadie debería hacer comentarios ociosos sobre el uso de armas nucleares o la posibilidad de usarlas. Es irresponsable”.

Y después de que el gigante estatal ruso del gas, Gazprom, anunciara el corte de los suministros a Bulgaria y Polonia, miembros de la Unión Europea y la OTAN, Biden afirmó que Estados Unidos impedirá que Rusia socave las sanciones y que trabajará para apuntalar el flujo de energía europeo.

“No permitiremos que Rusia intimide o chantajee para eludir estas sanciones. No permitiremos que use su petróleo y gas para evitar las consecuencias de su agresión”, sostuvo.

La mayor parte del enorme paquete pedido por Biden serán los “20.000 millones de dólares en asistencia militar y de seguridad”, que permitirá que “armas y las municiones vayan al pueblo ucraniano”, dijo a periodistas un alto funcionario estadounidense.

Otros 8.500 millones de dólares “ayudarán al gobierno de Ucrania a responder a la crisis inmediata”, y unos 3.000 millones de dólares se destinarán a asistencia humanitaria y a enfrentar el alza mundial del precio de los alimentos, dado que Ucrania es un importante exportador de trigo.

El paquete también incluye financiamiento para atender las perturbaciones económicas en Estados Unidos y otros lugares, que van desde el impacto en los alimentos hasta la disponibilidad de componentes cruciales para la fabricación de alta tecnología.

El Congreso debe aprobar la solicitud y, si bien tanto los republicanos como el Partido Demócrata de Biden se declararon dispuestos a seguir respaldando a Ucrania, una disputa sobre otro pedido del presidente de nuevos fondos para afrontar la pandemia de covid, de 22.500 millones de dólares, amenaza con complicar el proceso.

La Casa Blanca desplegará una estrategia completa para obtener la aprobación del Congreso, declaró la secretaria de prensa de Biden, Jen Psaki, y agregó que el hecho de que el presidente haya anunciado personalmente el pedido de fondos para ayudar a Ucrania muestra su preocupación.

Visita bajo las bombas

Por su parte, Rusia bombardeó ayer jueves la capital ucraniana Kiev durante la primera visita a esa ciudad del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien lamentó el “fracaso” del Consejo de Seguridad para evitar la guerra. Los bombardeos de Kiev, los primeros desde mediados de abril, dejaron al menos tres heridos, según el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko.

Esos bombardeos “dicen mucho sobre los esfuerzos de los dirigentes rusos para humillar a la ONU y a todo cuanto esta organización representa”, dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

El mandatario indicó que cinco misiles cayeron en la ciudad “inmediatamente después de la reunión” que mantuvo con Guterres.

“Esto requiere una reacción potente, de la misma intensidad”, agregó.

Guterres también visitó Bucha, una localidad cercana a Kiev, donde aparecieron decenas de cadáveres tras el repliegue de las tropas rusas, e instó a las autoridades rusas a “cooperar con la CPI (Corte Penal Internacional)” a fin de “establecer las responsabilidades” de crímenes de guerra.

El secretario general de la ONU definió la guerra como un “absurdo en el siglo XXI” y admitió que el Consejo de Seguridad había “fracasado” en poner fin a la guerra.

Guterres indicó que la ONU hace “todo lo posible” para evacuar a los civiles del “apocalipsis” de Mariúpol, la ciudad del sur de Ucrania devastada por la ofensiva militar rusa.

“La población de Mariúpol está en una situación de desesperada necesidad (...) Necesita una vía de escape para salir del apocalipsis”, dijo Guterres.

La ofensiva en el este. Después de replegarse del norte y las inmediaciones de Kiev, la ofensiva rusa se concentró en el sur y el este del país.

“El enemigo intensifica su ofensiva. Los ocupantes realizan ataques prácticamente en todas las direcciones, con una actividad particularmente intensa en las regiones de Járkov y Donbás (este)”, indicó el Estado Mayor ucraniano.

Rusia acusó a las fuerzas ucranianas de haber atacado el miércoles por la noche con misiles balísticos y cohetes barrios residenciales del centro de Jersón, la primera gran ciudad tomada por las fuerzas rusas.

En esta ciudad, la administración rusa anunció que pretende introducir el rublo para reemplazar a la moneda ucraniana, grivna, a partir del 1 de mayo.

El comandante de la Fuerza Aérea ucraniana dijo que los lanzamisiles proporcionados por los países occidentales tenían un alcance insuficiente para derribar “los aviones del ocupante, que lanzan bombas sobre nuestras ciudades a una altitud de 8 kilómetros y más”.

El Reino Unido instó el miércoles a los aliados a dar muestras de “coraje” y aumentar la ayuda militar. (AFP, EFE)

Conmovido

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y la comitiva que lo acompaña en Kiev se sintieron “conmocionados” por la proximidad de los bombardeos rusos de ayer jueves en la capital de Ucrania, aunque todos están “a salvo”, dijo un portavoz de la ONU. “Es una zona de guerra, pero causa conmoción que esto haya ocurrido cerca del lugar en que nos encontrábamos”, dijo el portavoz, Saviano Abreu, sin precisar a qué distancia se encontraba la comitiva de las bombas.

Propuesta De Joe Biden
Bienes de oligarcas a Ucrania
Presidente de EE.UU. Joe Biden. Foto: AFP

¿Qué hacer con el dinero y los bienes de los oligarcas rusos sancionados por Occidente? El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tiene una propuesta: usarlos para compensar a Ucrania por los daños causados por la invasión rusa.

La liquidación de esos bienes “cleptocráticos” permitiría “transferir” a Ucrania las ganancias generadas para “remediar los daños por la invasión rusa”, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Esta propuesta, que marca un endurecimiento de la posición de Estados Unidos frente a Rusia, irá acompañada de nuevas ayudas militares a Ucrania.

Estados Unidos ya ha proporcionado más de 3.000 millones de dólares en armamento a Ucrania desde el comienzo de la invasión rusa, el 24 de febrero.

La Casa Blanca busca ahora obtener financiamiento suficiente del Congreso para poder extender esa asistencia hasta octubre.

Los países de la Unión Europea han confiscado hasta ahora más de 30.000 millones de dólares en bienes rusos, de los cuales 7.000 millones son de bienes de lujo pertenecientes a oligarcas (yates, obras de arte, inmuebles y helicópteros), dijo la Casa Blanca. De su lado, Estados Unidos ha “sancionado y bloqueado barcos y aviones por un valor de más de 1.000 millones (de dólares), y congelado cientos de millones de dólares de las élites rusas en cuentas estadounidenses”.

La Casa Blanca propone crear un nuevo delito que haga ilegal que cualquier persona posea dinero obtenido directamente por las “actividades corruptas del Gobierno” ruso.

Otra propuesta de Biden es modificar la ley para que se pueda confiscar también cualquier propiedad usada para “facilitar” violaciones por parte de los oligarcas rusos sancionados.

Investigan 8.600 denuncias de crímenes de guerra en Ucrania

La Justicia de Ucrania investiga, junto con juristas de otros países, alrededor de 8.600 presuntos crímenes de guerra cometidos por las tropas rusas desde el inicio de la invasión, informó ayer jueves la fiscal general ucraniana, Iryna Venediktova.

Entre los casos que se investigan hay desde asesinatos y ejecuciones de ciudadanos hasta ataques contra objetivos e infraestructuras civiles, torturas, delitos sexuales y violaciones, aseguró Venediktova en declaraciones a la televisión alemana Deutsche Welle.

En estas investigaciones están implicadas unas 8.000 personas, entre agentes de la Policía y servicios secretos ucranianos y expertos o miembros de ONG de todo el mundo, entre ellos representantes de la Justicia de Estados Unidos, hasta un total de 14 países, entre ellos Alemania, Francia y Países Bajos. Asimismo investigan esos casos la fiscalía de la Corte Penal Internacional de La Haya y la ONU.

Las investigaciones se han concentrado en la región de Kiev, especialmente en localidades como Bucha, donde se revelaron las muertes de centenares de civiles tras retirarse las tropas rusas.

Venediktova recordó al respecto que no es posible investigar la situación en las zonas controladas por el ejército atacante, como la asediada ciudad de Mariúpol o buena parte de las zonas del Donbás, en el este del país.

Sin embargo, sí se recaba información al respecto a través de los refugiados procedentes de estas zonas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados