Japoneses enfrentan nuevo golpe: cortes de electricidad

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AP

Como no funcionan varios de los reactores nucleares a través de los cuales Japón genera energía eléctrica, el gobierno puede enfrentar un déficit en las reservas de electricidad. Esto es un duro golpe para un país tan dependiente de la tecnología y las telecomunicaciones.

El gobierno anunció hoy que se realizarán cortes programados de energía para generar un mayor ahorro y solicitó a la población que reduzcan el uso doméstico e industrial.

"Este es un duro golpe para los japoneses. Ellos están acostumbrados a tener electricidad en todo momento. Dependen mucho de ella. No saben lo que es un apagón", dijo a EL PAÍS digital Emiliano Cabrera, un uruguayo que se encuentra en Japón.

La electricidad es muy importante para Japón; no solo para mantener calefaccionadas las viviendas, sino también por la televisión, la radio, la computadora y las telecomunicaciones.

Cabrera explicó que los japoneses consultan todo a través del celular y en momentos como este se está muy pendiente de la televisión e Internet. "Para Japón es algo muy rato que haya un apagón. Mi esposa es japonesa pero vive en Uruguay y cuando en casa había apagones quedaba sorprendida. Dependen mucho de la energía", explicó.

CULTURA. Cabrera es controlar aéreo y trabaja en el Aeropuerto Internacional de Carrasco. Está casado con una mujer japonesa y tiene dos hijos. Cuando el terremoto golpeó al archipiélago se encontraba de visita en Japón con toda su familia.

En el momento del temblor estaba separado de su mujer e hijos. Mientras su familia disfrutaba del parque de diversiones que Disneylandia tiene en Tokio, él había coordinado una visita a la torre de control y de radar del aeropuerto de la capital. Por correo electrónico se enteró que su familia estaba bien, refugiada en la estación central de Tokio. Él se quedó en la casa de los padres de un amigo, pero no pudo dormir pensando en si sus hijos o su esposa tendrían frío, o hambre.

Finalmente pudo encontrarse con ellos al día siguiente en la estación central donde vio imágenes que lo sorprendieron. "El pueblo japonés sabe desde hace unos 90 años que podía ocurrir un terremoto de gran magnitud", explicó y en ese sentido la sociedad japonesa realiza ejercicios de evacuación cada año para estar preparados ante cualquier eventualidad.

"A mí me llamó la atención no ver desmanes, gritos. La gente tranquila, aunque muy triste, con caras largas. Pero esa tranquilidad era como que tenían previsto que esto podía pasar en cualquier momento. Y se debe tomar en cuenta que una vez ocurrido el terremoto no funcionaban los trenes ni los celulares. Y es una sociedad que depende mucho de eso", puntualizó Cabrera.

"Fue un temblor, hay que seguir trabajando"

Cabrera estimó que el temblor duró unos 25 segundos. Durante ese tiempo, como dijo una controladora que se encontraba con él, estuvieron dentro de "un avión en medio de una turbulencia".

Cuando todo comenzó, buscaron refugio debajo de las mesas. Una vez que el terremoto aminoraba su fuerza, un controlador se paró y dijo: "Fue solo un temblor, ya pasó. Hay que seguir trabajando". Cabrera dijo que esa actitud fue algo "increíble".

Cuando se levantaron y regresaron a los monitores para continuar la tarea, "en la pantalla que yo estaba mirando había cuatro aviones que iban a chocar si no los cambiábamos de dirección", recordó.

Por supuesto que la visita llegó abruptamente a su fin. Una vez fuera, cuando con su amigo comenzó a caminar y vieron los aviones de búsqueda y rescate del ejército nipón, se dio cuenta que la situación era peor de lo que esperaba.

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