JERUSALÉN | Israel mantuvo a sus fuerzas de seguridad en pie de guerra en las fronteras de Líbano y Siria, donde anteayer se registraron incidentes con los palestinos que conmemoraban la "Nakba", como denominan al éxodo posterior a los enfrentamientos, tras la fundación del Estado judío.
Según el último balance provisorio, las fuerzas israelíes mataron a 14 personas en las fronteras con el Líbano y Siria: 10 del lado libanés y otras cuatro en Majdal Chams. Al menos otros 464 manifestantes palestinos fueron heridos en las frontera libanesa.
En signo de duelo, Mahmoud Abas decretó una huelga de dos horas y ordenó que todas las banderas fueran puestas a media asta en los Territorios palestinos.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores israelí Moshé Yaalon afirmó a la radio que Israel debía "hacer comprender a todos los que tratan de entrar por la fuerza en nuestro país, estén armados o no, que Israel es un país soberano". El ejército israelí permaneció en "estado de alerta avanzado". AFP