DUBLÍN | Tres vehículos fueron incendiados de madrugada en Londonderry, en Irlanda del Norte, en una serie de ataques que coinciden con la histórica visita de la reina Isabel II al país.
El Servicio de la Policía norirlandesa (PSNI) confirmó que esas acciones fueron obra de "disidentes" nacionalistas, dos de ellos armados. Uno de los vehículos atacados pertenecía a Liam Bradley, un expolítico católico que se sumó recientemente a las filas del PSNI. También fueron incendiados una camioneta y un automóvil particular.
La monarca, en tanto visitó el estadio de Croke Park, escenario de una de las peores matanzas de la guerra por la independencia. Lo hizo acompañada por la presidenta irlandesa Mary McAleese. La reina ingresó en el estadio considerado un santuario por los irlandeses, porque el 21 de noviembre de 1920, en el primer "Domingo Sangriento", policías británicos abrieron fuego y mataron a 14 civiles.
Este punto del programa era uno de los momentos más esperados de la primera visita de un monarca británico a Irlanda en un siglo, saludado como un paso en la normalización de las relaciones entre los dos países.
De noche, en el Castillo de Dublín, Isabel II dijo que "es imposible ignorar el peso de la historia", en referencia a los crímenes perpetrados por el Reino Unido en el país. "Pero también la importancia del perdón y la reconciliación, de ser capaces de inclinarse ante el pasado pero no estar constreñidos por él", declaró la reina antes de agradecer a "todos los que tomaron parte en el proceso de paz". ANSA