TEHERÁN | Un profesor de física nuclear que apoyó públicamente al líder de la oposición iraní murió al estallar una bomba frente a su casa. El gobierno responsabilizó a Israel y a EE.UU., que respondió que el planteo era absurdo. Masud Alí Mohammadi, de 50 años, era profesor en la universidad de Teherán, una de las instituciones que estuvo en el centro de las protestas opositoras de los últimos tiempos. Además, el físico nuclear figuraba en una lista de personas sometidas a sanciones internacionales, según un comunicado de la milicia islámica de la Universidad.
Mohammadi acababa de salir desde su casa hacia su trabajo cuando estalló un explosivo controlado a distancia que estaba adosado a una moto estacionada frente a su puerta.
La explosión destrozó las ventanas del hogar en el barrio de Qeytariyeh, en el norte de Teherán, y produjo un estruendo. La agencia noticiosa semioficial Inra dijo que el fiscal de Teherán Abbas Jafari Dolatabadi confirmó el asesinato y dijo que nadie había sido arrestado por la causa todavía.
Poco después, el portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores acusó al "régimen sionista y a Estados Unidos" de estar vinculados con el atentado, según la televisión gubernamental.
"Los primeros elementos de la investigación revelan signos de la maléfica acción del triángulo EE.UU., régimen sionista y sus mercenarios en este atentado terrorista", declaró ayer el vocero Ramin Mehmanparast. "Estas acciones terroristas y la eliminación de sabios nucleares del país no afectarán desde luego al programa nuclear iraní, más bien lo acelerarán".
En Washington, Mark Toner, portavoz de la diplomacia norteamericana, aseguró que "las acusaciones de implicación de EE.UU. son absurdas".
Un día antes, el lunes, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton dijo que el gobierno de Barack Obama había concluido que la mejor forma de presionar a Irán para revelar sus intenciones nucleares era imponiendo sanciones contra la élite gobernante del país. AFP, ANSA Y AP