SANTIAGO DE CHILE
A mitad de la concentración, un grupo de encapuchados empezó a tirar piedras y a agredir a los presentes en la protesta.
Una manifestación contra la nueva Constitución que se está redactando en Chile terminó ayer con incidentes y varias personas heridas.
Un centenar de personas con carteles pidiendo rechazar la nueva Carta Magna en el plebiscito ratificatorio de septiembre se congregaron en el centro de la capital como viene siendo habitual en las ultimas semanas.
“Nuestra Constitución hay que defenderla porque donde mete la mano la izquierda es un fracaso seguro”, dijo el guardia de seguridad Klen Cornejo.
Para Macarena Spencer, el derecho a la propiedad está siendo "ignorado" en el borrador de la nueva Carta Magna, así como el derecho a la salud y educación privadas. “Soy patriota, amo mi patria, amo a los chilenos y quiero que la educación, la sanidad y la vivienda digna sea solo para los chilenos y no para los inmigrantes”, afirmó.
A mitad de la concentración, un grupo de encapuchados empezó a tirar piedras y a agredir a los manifestantes, lo que provocó la intervención del cuerpo policial de Carabineros. “Los patriotas estamos desarmados. Nosotros no queremos una Constitución de asesinos y terroristas”, indicó por su parte otro manifestante que pidió no ser identificado.
Chile inició en 2020 el proceso constituyente como la vía política para desarticular la ola de masivas protestas por la igualdad que comenzó en 2019 y dejó una treintena de fallecidos, miles de heridos. En un histórico plebiscito en octubre de 2020, casi 80 % de los chilenos se mostró a favor de cambiar la Constitución y en mayo del año siguiente se eligió en las urnas a los 155 miembros del órgano, de tendencia progresista y con un gran número de ciudadanos independientes.
Aunque la asamblea ha ido perdiendo adherentes con el paso de los meses por los roces internos y escándalos que salpicaron a una lista de constituyentes ligados a las protestas sociales de 2019, sigue siendo una de las instituciones mejor valoradas.
En caso de aprobarse en el referéndum de salida, el próximo 4 de septiembre, la nueva ley fundamental sustituiría a la actual, heredada del régimen de Augusto Pinochet (1973-1990) y considerada por muchos como el origen de las grandes desigualdades del país por su corte neoliberal.
Viaje de Borrell.
El alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, viajará esta semana a Chile y Panamá, donde mantendrá reuniones con los presidentes de ambos países. Hará una primera escala en Chile, adonde llegará el 27 de abril antes de desplazarse el 1 de mayo a Panamá, donde permanecerá hasta el día 3 del mismo mes, según la agenda de la Comisión Europea.
Será la primera visita de un alto cargo comunitario a Chile desde que Gabriel Boric fuera elegido presidente del país el pasado 11 de marzo.
Esa será una de las tres comparecencias de Borrell previstas ante los medios de comunicación en Chile, además de la que tiene programada tras visitar las nuevas oficinas de la Delegación de la Unión Europea en Santiago y otra conjunta con el ministro de Energía, Claudio Huepe, tras visitar la central solar Cerro Dominador.
Borrell también tiene previsto visitar el Observatorio Europeo Austral (ESO) en Antofagasta, y pronunciará discursos en un acto público organizado con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL) y en la conferencia “La Unión Europea y Chile, juntos frente a las crisis internacionales”.
En su agenda en Chile figuran reuniones con la ministra de Exteriores, Antonia Urrejola; la titular de la cartera de Interior, Izkia Siches, y el responsable de Hacienda, Mario Marcel, entre otros.