Hoy se ratifica en Roma la nueva Constitución Europea

| El documento deberá ser ratificado por cada país miembro; en algunos casos habrá plebiscitos y se esperan problemas

ROMA | AFP, ANSA, AP y EFE

Los líderes de la Unión Europea (UE) firmarán hoy en Roma la primera Constitución del viejo continente con la crisis de la Comisión Europea como telón de fondo y con la preocupación de que la Carta Magna pueda no ser ratificada.

Bajo un fuerte dispositivo de seguridad —las autoridades de la capital han movilizado más de 5.000 policías, y una amplia zona del casco histórico de Roma ha sido cerrada al tránsito—, el evento se celebrará en el Campidoglio romano, museo y sede de la alcaldía de la ciudad diseñado por Miguel Angel, y en la misma sala donde en 1957 seis países crearon la Comunidad Económica Europee (CEE).

Tras su firma, el problema se presenta con su ratificación. La Constitución fue aprobada en junio tras 28 meses de difíciles negociaciones, pero para entrar en vigencia debe ser ratificada por las legislaturas de los 25 estados de la UE, y existe la posibilidad de varios resultados negativos.

Italia prevé ser el primero en ratificar, en diciembre por vía parlamentaria, seguida de España con un referéndum el 20 de febrero y Portugal el 5 de junio.

Francia, el Reino Unido, Irlanda, Dinamarca, Luxemburgo, Holanda, República Checa y Bélgica por el momento también harán consultas populares, las más preocupantes en los dos primeros debido al tradicional euroescepticismo británico y a la división entre los socialistas en Francia, donde el referéndum se celebraría a fines de 2005. Mario Monti, comisario de la Competencia de la CEE, considera que la única alternativa a los países que no ratifiquen la Carta Magna será abandonar la UE para no condenar a los demás a la impotencia.

CONTRASTE. La ceremonia será principalmente un despliegue de pompa y boato, pero dará a los líderes de la UE la posibilidad de realizar consultas dos días después que el presidente designado de la Comisión, José Manuel Barroso, se viera obligado a retirar la totalidad de su equipo antes de someterlo a la ratificación del Parlamento Europeo.

El presidente del futuro órgano ejecutivo pidió al Parlamento Europeo el aplazamiento del voto de investidura de su equipo de candidatos a comisarios porque la mitad de los grupos de la cámara anunció que votaría en contra.

Barroso accedió a los reclamos de los eurodiputados de hacer modificaciones en su ejecutivo, pricipalmente el cambio de cartera del conservador italiano Rocco Buttiglione por sus polémicas declaraciones sobre los homosexuales, la mujer y la familia.

La oposición a que Buttiglione se haga cargo de la cartera que incluye la defensa de las Libertades Públicas y los derechos del individuo abarca desde los liberales a comunistas, pasando por socialistas y verdes.

Sin embargo, ayer en Roma el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, afirmó a la salida de una sesión del Senado que "nuestro candidato sigue siendo Buttiglione".

Protestas del Vaticano

El Vaticano volvió a manifestar el miércoles su amargura porque la Constitución no incluye las raíces cristianas de la UE.

Pese a que la nueva Constitución garantiza el tradicional estatuto especial que tiene la Iglesia en algunos países, inclusive a nivel de facilidades fiscales, la jerarquía del Vaticano no está satisfecha con el texto adoptado.

Juan Pablo II destacó ayer que la Santa Sede siempre ha favorecido la Unión Europea y que siempre ha sentido el deber de expresar abiertamente "las justas esperanzas de un gran número de ciudadanos cristianos de Europa, que pedían su intercesión". "La Santa Sede ha contribuido a la formación de una conciencia común de los pueblos europeos y la civilización de los mismos. Que se reconozca o no en los documentos oficiales, es un dato innegable que ningún histórico puede olvidar", afirmó el Papa.

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