Un coche bomba con 136 kilogramos de explosivos fue hallado cerca de una escuela de Irlanda del Norte, según informó la Policía del Ulster.
El explosivo se encontraba en el baúl de un Volkswagen negro estacionado en el poblado de Castlewellan, al sureste del país.
Según fuentes anónimas, la bomba estaba destinada para una base militar británica vecina, pero fue abandonada a último momento.
Un llamado de aviso indicó que el coche bomba fue obra de una organización republicana disidente compuesta por paramilitares católicos opuestos al proceso de paz en Irlanda del Norte.
El grupo indicó que luchará para que Irlanda del Norte corte los lazos con Gran Bretaña y se una a la República de Irlanda.
La Policía del Ulser informó que los hallazgos de coches bomba en el país son muy raros comparados con las alertas durante las tres décadas de conflictos sectarios que culminó con la firma del Acuerdo del Viernes Santo, en 1998.
Sin embargo, advirtió que en los últimos 18 meses se registró una nueva oleada de actividad por parte de paramilitares republicanos opuestos al proceso de paz, que incluyó una veintena de asesinatos fallidos contra agentes policiales.
"Las personas detrás de este coche bomba demostraron una falta total de respeto por la vida de nuestra comunidad", declaró Greg Blain, superintendente de la Policía de Castlewellan.
"Ellos han puesto la vida de cada hombre, mujer y niño en peligro y simplemente no tienen nada que ofrecer. Esta gente que opera bajo distintas banderas de conveniencia son simplemente criminales y terroristas", agregó. (ANSA)