londres Un ex espía ruso, muy crítico con el gobierno del presidente Vladimir Putin, se encuentra hospitalizado en estado grave en Londres, mientras la policía londinense trata de averiguar si fue víctima de un intento de envenenamiento.
Una unidad especializada "investiga sobre un presunto envenenamiento", declaró ayer un portavoz de la policía.
Alexandre Litvinenko, de 43 años, ex teniente coronel de los servicios secretos rusos del FSB, el ex KGB soviético, se sintió indispuesto tras reunirse con un "contacto" italiano en Londres, a principios de noviembre.
Al parecer, el ruso se había interesado en la muerte de su compatriota y periodista Anna Politkovskaia, también opositora de Putin, asesinada el 7 de octubre en Moscú en circunstancias todavía por esclarecer.
Desde entonces, su estado de salud se ha agravado hasta el punto de encontrarse entre la vida y la muerte, según la prensa británica. Por su parte, el portavoz de Scotland Yard señaló que Litvinenko se halla actualmente en un "estado grave, aunque estable".
Según el Sunday Times, que cita el informe médico, Litvinenko habría sido envenena- do con talium, un componente para matar ratas. La víctima habría ingerido hasta tres veces la dosis potencialmente mortal.
El paciente tiene los riñones enfermos, vomita a todas horas, ha sufrido una pérdida casi total de glóbulos blancos y no come desde hace 18 días, según el rotativo, que asegura que el ex espía se ha quedado además sin pelo y habla con dificultad.
En estos momentos, estaría a la espera de un trasplante de médula ósea.
Litvinenko recibió asilo político en Gran Bretaña en 2001, tras haber desbaratado un presunto complot del FSB contra el oligarca ruso Boris Berezovski, residente en las islas británicas, donde se han afincado millonarios y disidentes rusos.
Litvinenko se ganó la enemistad de Putin a finales de los años 90, cuando el actual presidente era jefe del FSB, al acusarle de no hacer lo suficiente contra la corrupción. afp