Managua - Las fuertes marejadas que azotan el litoral Pacífico de Centroamérica destruyeron 20 humildes viviendas en Nicaragua, arrasaron con un hotel pequeño en Guatemala y obligaron a evacuar a decenas de personas en la región, pero no se han registrado víctimas ni heridos hasta el momento, informaron las autoridades.
El Centro de Huracanes de Miami indicó que las marejadas son causadas por una fuerte tormenta en el Pacífico Sur que está enviando olas por sobre los cuatro metros desde las costas de Ecuador hasta México.
"Las olas deberían empezar a decrecer en varios días más", dijo Huge Cobb, un meteorólogo de Centro de Huracanes en Miami. Lo peor ya pasó, agregó.
En Nicaragua, las fuertes marejadas destruyeron 20 humildes viviendas en el municipio de Puerto Corinto, al occidente del país, pero sin causar víctimas, confirmó el martes a la AP el oficial de guardia de la Defensa Civil, mayor William Rodríguez.
Añadió que las violentas olas de 4,5 metros de altura penetraron más de 100 metros sobre las zonas costeras, inundando numerosas viviendas y chozas de pescadores, por lo que 26 familias fueron evacuadas ayer.
El inusitado oleaje y las mareas altas afectan las costas del Pacífico a lo largo de más de 100 kilómetros, desde el balneario de Poneloya hasta Punta Cosigüina, a unos 200 kilómetros al occidente de la capital.
La Defensa Civil envió a la zona inundada cuatro camiones con 75 efectivos militares, bomberos y delegados de Cruz Roja para evacuar a unas 200 personas, entre ellas 65 niños, hacia un centro de albergue instalado en el municipio del El Viejo.
El Instituto de Estudios Territoriales advirtió en un comunicado difundido que las olas, conocidas como "ondas libres", llegan a las costas con mucha energía y pueden extenderse hasta dos kilómetros mar adentro.
En Guatemala, olas de entre tres y cuatro metros de altura destruyeron un hotel pequeño ubicado en Sipacate, a 100 kilómetros suroeste de la capital, informaron empleados de ese centro vacacional frecuentado por turistas y surfistas.
El mar se llevó las ocho habitaciones y partes del restaurante que eran de madera. Los cuartos y la cocina que eran de concreto, están bastante dañados e inundados , dijo el martes a la AP Brígido de Paz, el encargado del hotel Rancho Carrillo, en una conversación telefónica.
No se registraron víctimas ni heridos, porque el personal y los ocupantes fueron evacuados a tiempo.
El vocero de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, Benedicto Girón, afirmó el martes a la AP que "más de 50 familias fueron afectadas por las fuertes olas cuando se inundaron sus viviendas, tuvimos que evacuar a más de 30 de ellas en varios departamentos".
En El Salvador, el director de Protección Civil, Salvador Rosales, dijo a los prensa que unas 30 familias fueron evacuadas el lunes por noche debido al fuerte oleaje en diferentes playas del Pacífico.
El la playa Barra de Santiago, en el departamento de Ahuachapán, el fuerte oleaje causó daños en tres casas, mientras otras quedaron cubiertas de escombros y arena que el agua arrastró. Muchos balnearios fueron cerrados.
El gobierno de Honduras decretó el lunes un estado preventivo de alerta en las costas del Pacífico de Honduras, luego que enormes olas de hasta tres metros causaron inundaciones y dañaron a por lo menos 300 casas de pescadores.
En Costa Rica, unas 20 familias fueron evacuadas por el fuerte oleaje en la localidad de Palo Seco de Parrita, a 300 kilómetros al sur de San José, indicó la Comisión Nacional de Emergencias.
AP