Incertidumbre sobre el futuro europeo

Fracasa acuerdo del Brexit y se agrava la crisis en Reino Unido

La primera ministra Theresa May enfrentará hoy una moción de censura en el Parlamento.

Theresa May está dispuesta a llegar hasta el final pese al voto en contra. Foto: EFE
Theresa May está dispuesta a llegar hasta el final pese al voto en contra. Foto: EFE

Theresa May ha demostrado ser una sobreviviente en los dos años y medio que lleva en el gobierno británico. Pero ayer martes el Parlamento le asestó el peor golpe que haya recibido un primer ministro en la historia reciente del Reino Unido, por lo que el mismo proceso del Brexit que la llevó al poder tras la caída del gobierno de David Cameron en julio de 2016, puede ahora sacarla.

Es que el acuerdo de Brexit negociado con sudor y sangre por May fue rechazado por una aplastante mayoría por el parlamento británico, sembrando más incertidumbre sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) y el futuro inmediato de la primera ministra.

El documento de 585 páginas fruto de 17 meses de tensas negociaciones entre Londres y los 27 socios de la UE fue rechazado por un parlamento que se mostró hostil: 432 diputados votaron en contra y solo 202 a favor.

"Esta es una derrota catastrófica para el gobierno", lanzó el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn. E inmediatamente presentó una moción de censura contra May, "para que la cámara pueda dar su veredicto sobre su incompetencia". De ser aprobada esta moción, que debe ser debatida hoy miércoles, podría desembocar en la formación de un nuevo ejecutivo o en elecciones legislativas anticipadas.

Theresa May está dispuesta a llegar hasta el final pese al voto en contra. Foto: AFP
Foto: AFP

Todo el mundo anticipaba el rechazo al acuerdo del Brexit y los mercados financieros vieron incluso como la divisa británica, la libra esterlina, limitaba las pérdidas después de que la votación transcurriese como estaba previsto.

Tras la rotunda derrota parlamentaria, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, advirtió que "el riesgo" de un Brexit sin acuerdo "ha aumentado" y pidió a Reino Unido que "aclare sus intenciones lo antes posible". El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, pidió por su parte una "solución positiva", a medida que se acerca la fecha oficial de divorcio, el 29 de marzo.

De nada sirvieron los esfuerzos de May, que cerró cinco días de acalorados debates llamando a los diputados a respetar el resultado del referéndum de 2016, en que un 52% de británicos votó a favor de salir de la UE. "Creo que tenemos el deber de cumplir con la decisión democrática del pueblo británico", dijo May, advirtiendo que la UE no ofrecerá ningún "acuerdo alternativo".

Para los diputados euroescépticos el acuerdo negociado por May hace concesiones inaceptables a la UE. Por su parte, los proeuropeos ven en él condiciones peores a las que tiene el país actualmente como miembro del bloque.

Su punto más conflictivo es el denominado backstop, un mecanismo ideado para evitar la reinstauración de una frontera dura en la isla de Irlanda —susceptible de amenazar el Acuerdo de Paz de 1998— y que en opinión de los euroescépticos podía mantener a Reino Unido atrapado en las redes europeas indefinidamente.

Así, a poco más de dos meses de la fecha fijada para el Brexit (29 de marzo), el Reino Unido quedó sumido en el limbo. May prometió que el gobierno presentará un plan alternativo el lunes. Pero será a condición de sobrevivir hoy miércoles a la moción de censura presentada por el Partido Laborista.

Esta moción sin embargo no tiene garantizado el éxito: pese a que muchos conservadores votaron contra el acuerdo de May, no es seguro que den su respaldo a una iniciativa que podría expulsar a su partido del poder. La posibilidades de que May se mantenga en el cargo pasan también por el Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, con cuyo apoyo gobierna en minoría. El DUP, que se opuso al acuerdo del Brexit, dijo que respaldaría a May en el voto de censura.

Su futuro político depende también de sus propios compañeros de filas. Entre ellos, el exministro de Exteriores Boris Johnson, defensor de un "Brexit duro", quien sostuvo que los diputados han dado a la primera ministra un "mandato masivo" para renegociar con fuerza el acuerdo en la UE.

Johnson, como otros conservadores rebeldes, respaldarán hoy a May después de que esta formación ya se pronunciase en este sentido en la moción de confianza que la "premier" ganó en diciembre.

No obstante, tanto el Partido Nacionalista Escocés (SNP) como el Partido Liberal Demócrata se sumarán a la moción de censura de Corbyn, que se votará hoy a la hora 16 de Uruguay en la Cámara de los Comunes.

En el hipotético caso de que el Gobierno conservador fuera derrocado, se abriría un periodo de 14 días en el que May u otro candidato podrían proponer otro Ejecutivo que cuente con la aprobación del Parlamento. De lo contrario, se abriría el proceso para celebrar elecciones generales anticipadas, algo que el Partido Laborista lleva tiempo demandando.

"El acuerdo para el Brexit está básicamente muerto", dijo Anand Menon, profesor de política europea del Kings College de Londres.

Votación en el Parlamento británico aumenta incertidumbre sobre el futuro europeo. Foto: Reuters
Foto: Reuters

Dos años y medio de sobresaltos tras el referéndum

Desde el referéndum para abandonar la UE, hasta el rechazo ayer martes por el Parlamento del acuerdo para la salida, Reino Unido ha vivido más de dos años y medio de sobresaltos.

El 23 de junio de 2016, en un referéndum que se saldó con 52% de votos a favor y 48% en contra, los británicos decidieron poner fin a 45 años de integración en la Unión Europea. Este resultado llevó a la dimisión del primer ministro conservador David Cameron, y la llegada al gobierno de Theresa May, entonces ministra del Interior.

El 29 de marzo de 2017 el gobierno británico activó el Artículo 50 de la UE que rige el mecanismo de retirada voluntaria, iniciando el plazo de dos años que debe desembocar en la salida el 29 de marzo de 2019.

Intentando fortalecer su posición, May adelantó las elecciones al 8 de junio y fracasó: perdió la mayoría absoluta y tuvo que negociar el apoyo de los 10 diputados del partido unionista norirlandés DUP para poder gobernar.

La cuestión irlandesa se convirtió en el principal escollo en las negociaciones.

El julio de 2018 dimitieron el ministro del Brexit David Davis, y el ministro de Exteriores, Boris Johnson. Otros cuatro ministros renunciaron en noviembre.

May superó una moción de censura, y debió aplazar la votación del acuerdo del Brexit.

El 12 de diciembre, una cincuentena de rebeldes entre los 317 diputados del Partido Conservador lanzaron una moción de censura para arrebatarle el poder, pero fracasaron.

Los escenarios del Brexit
Los conservadores le renovaron su confianza, pero su gobierno tambalea. Foto: AFP

Elecciones. Tras el rechazo del acuerdo por el parlamento, el Partido Laborista, principal fuerza de oposición, presentó una moción de censura contra el gobierno que debe ser debatida hoy miércoles. Si es aprobada, abrirá un plazo de dos semanas durante el cual los grupos parlamentarios deberán intentar formar un ejecutivo que cuente con el apoyo de una mayoría de la cámara. De lo contrario, se precipitaría la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas. Sin embargo, para prosperar la moción de los laboristas necesitaría que una parte de diputados rebeldes del Partido Conservador votasen con la oposición, lo que no está garantizado, dado que su formación podría perder el poder.

Brexit sin acuerdo. Si sobrevive a la moción de censura, May afirmó que presentará un plan B al parlamento el lunes. Entre los escenarios posibles se ha aludido en las últimas semanas a la posibilidad de hacer que el parlamento vote de manera consultiva varias opciones antes de intentar aprobar una solución de consenso. Entre estas opciones podrían figurar negociar un acuerdo con la UE similar al que tiene actualmente Noruega, con acceso al mercado único pero sin ser miembro de la unión aduanera. También existe la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, un escenario muy temido por los medios económicos británicos y al que se opone una mayoría de diputados. El Banco de Inglaterra advirtió que un Brexit sin acuerdo sumiría al país en una grave crisis económica, con disparada del desempleo y la inflación, desplome de la libra y el precio de la vivienda y casi 10% de reducción del PIB. Este escenario podría causar escasez de medicamentos, provocar atascos monstruosos en los puertos e impedir volar a las aerolíneas británicas.

Aplazamiento. Ante la cercanía del 29 de marzo, la fecha del Brexit debería ser aplazada en caso de renegociación, pero también de la organización de elecciones legislativas anticipadas o de un segundo referéndum. Para ello se precisa una extensión del Artículo 50 del Tratado de la UE, que rige las modalidades de salida de un país miembro, que debería ser aprobada por unanimidad de los otros 27 países miembros.

Referéndum. Los diputados pueden presentar enmiendas al plan B del gobierno. Entre ellas figura la organización de un segundo referéndum, que los diputados proeuropeos quieren que incluya la posibilidad de permanecer en la UE. La justicia europea dejó claro que hasta que no se haga efectiva su salida Londres puede, si lo desea, parar el Brexit de forma unilateral.

Principales puntos del acuerdo rechazado


Irlanda del Norte

Al consumar el divorcio el 29 de marzo, Reino Unido seguiría durante 21 meses en el mercado interior de la UE. Este período de transición finalizaría el 31 de diciembre de 2020 -prolongable hasta finales de 2022-. Durante ese tiempo, Reino Unido debería seguir respetando las reglas de la UE, sin tener ni voz ni voto.

Ciudadanos

¿Cómo evitar una frontera entre Irlanda, país de la UE, y la provincia británica de Irlanda del Norte, manteniendo el Acuerdo de Paz de 1998? Se manejó un acuerdo de libre comercio que regiría al término del período de transición, hasta el 31 de diciembre de 2020 pero prolongable por otros dos años.

Transición

 Los derechos de los ciudadanos de la UE, como el de poder solicitar la residencia permanente tras cinco años viviendo en un país, se debía conservar para aquellos residentes actualmente en Reino Unido o en uno de los otros 27 países del bloque o que lleguen durante el período de transición.

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