LONDRES | ANSA
Los habitantes y comerciantes de Londres y alrededores están enfurecidos por la tardanza de las autoridades en poner un freno a la ola de inseguridad. Además, reclaman fuertes medidas contra los saqueos y destrozos.
Miles de vecinos y comerciantes de Londres expresaron su malestar y enojo con el alcalde de la ciudad, el conservador Boris Johnson, quien arribó ayer a la capital luego de tres noches de violencia y disturbios generalizados.
Otro grupo de vecinos decidió no protestar y se dedicaron a limpiar la ciudad, tras el caos del pasado lunes.
Luego de una llamada en Facebook, en la que 12.000 personas dijeron que se sumarían, brigadas de miles de vecinos se repartieron por los barrios más afectados del país y salieron con sus escobas a limpiar.
Alcalde. Johnson, quien suspendió sus vacaciones de verano, recorrió acompañado de la ministra del Interior, Theresa May, algunas de las calles del suburbio de Clapham, una de las zonas de la capital afectadas por los peores saqueos y destrozos en décadas.
"Quiero decirle a todos aquellos que tienen negocio o comercio aquí cuán apenado estoy por la pérdida y el daño que han sufrido", declaró el alcalde Johnson.
"También quiero decirle a aquellas personas involucradas o que instigaron estos disturbios, que robaron y saquearon, que serán atrapadas y deberán enfrentar la Justicia", agregó.
Críticas. Sin embargo, un centenar de vecinos y comerciantes rodeó a Johnson y lo increpó por la tardanza de las autoridades y la Policía en actuar.
"Estaba en un pub cuando un ladrillo rompió la ventana y me dio en la cabeza. No había nadie en las calles que me defendiera", declaró una mujer a los gritos. Otra mujer le gritó al alcalde: "Renuncie".
Johnson debió levantar la voz para hablar y dijo: "Esta noche (por anoche) vamos a contar con un enorme número de policías en las calles".
"Mentiroso", "cobarde" y "privilegiado", fueron algunos de los gritos contra el político "Tory", quien debió ser retirado del lugar por un grupo de guardaespaldas y consejeros.
Entre los comercios afectados está el centro de distribución de Sony, un almacén de tres plantas y 20 mil metros cuadrados, lo que podría afectar el suministro de CD y DVD.
La Policía solicitó a las familias que no dejen salir a sus hijos jóvenes a las zonas más violentas de la ciudad.
Además, Londres ha recibido una avalancha de denuncias al 999, número de emergencia de la capital. Solamente en la noche del lunes tuvo 400% más de llamados de los que recibe habitualmente.
Saqueos. Pero estos incidentes no se desarrollaron solamente en la capital británica. Birmingham fue la primera ciudad en manifestar disturbios. Según informa El País de Madrid, jóvenes y policías se enfrentaron en las calles. Además, una joyería fue saqueada por, al menos, un grupo de 20 personas. Además, un vehículo de la cadena Sky fue atacado.
En el área metropolitana de Manchester un edificio ardió y otro edificio comercial fue incendiado. Un auto de la BBC equipado con material para conexiones radiales también tomó fuego.
En Nottingham, entre 30 y 40 personas han participado durante las primeras horas de la noche de ayer de ataques con cócteles molotov contra una comisaría de la ciudad. No se informó de heridos. Estos incidentes provocaron que una empresa de transporte decidiera no pasar por la ciudad hasta que se normalice la situación.
Testimonio
Uruguaya: "Lo pensamos dos veces antes de ir al supermercado"
Gabriela Cortizas | "Es vandalismo puro", así describe la situación Valeria Puig (23), una uruguaya que se instaló en la capital británica para realizar un máster en Guión y Producción, y un Profesorado de Inglés. "Te subís al metro y todos se miran entre sí, no vaya a ser que uno se vuelva loco y empiece a romper todo", dice recreando lo que es vivir en una ciudad que, desde el fin de semana, alberga protestas y destrozos.
Si bien su barrio, Good Green, no fue sede central de los disturbios, sí llegaron réplicas. "En mi calle, que es incluso una de las paralelas más pequeñas, había unas cuantas personas, varios coches. Nunca pensamos que podía tomar esa escala", dice. A escasas dos cuadras, destrozaron un shopping.
Otro desafío es ir a trabajar. La joven tiene que trasladarse desde su barrio, en la zona 3, hasta el centro, que es la zona uno y donde se registraron varios incidentes. Uno de los administradores de la residencia estudiantil en donde se emplea resultó fuertemente golpeado por dos jóvenes que salieron de la nada. Finalmente, pudieron reducir a uno de los delincuentes hasta que llegó la Policía. "La gente de acá tiene bastante miedo. Acá pensamos dos veces en ir al supermercado", dice.
"Nuestra visión, un poco esperanzadora, es que ya pasaron por este barrio. Con suerte, no van a pasar por el mismo dos veces", dice.