ESTADOS UNIDOS
Los abogados de Andrés presentaron un escrito dirigido al juez Kaplan, encargado del caso, en el que no desvelan los términos del acuerdo, pero le piden que “suspenda todos los plazos” del juicio.
El acuerdo anunciado ayer martes entre el príncipe Andrésy Virginia Giuffre, la estadounidense que lo acusó de agresión sexual, fue recibida con alivio por la familia real británica, en el año en que Isabel II celebra su jubileo de platino.
Tercer hijo de la reina, Andrés, de 61 años, se vio un tiempo bajo la amenaza de una demanda civil en Estados Unidos. Pero esta se desvaneció con el anuncio del acuerdo extrajudicial entre el duque de York y Giuffre, de 38 años, víctima del multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein, que demandaba al príncipe por abusos sexuales cuando ella tenía 17 años, algo que él siempre ha negado.
Los abogados de Andrés, encabezados por David Boies, presentaron un escrito dirigido al juez Lewis A. Kaplan, encargado del caso, en el que no desvelan los términos del acuerdo, pero le piden que “suspenda todos los plazos” del juicio.
En la carta firmada por Boies, la defensa anticipa al juez que va a introducir una demanda de sobreseimiento del caso en un plazo de 30 días.
Kaplan tiene ahora la potestad de archivar el caso, así como de mantener en secreto los términos del acuerdo extrajudicial.
Virginia Giuffre no se había pronunciado ayer sobre el acuerdo en su cuenta de Twitter, donde suele comentar los avatares de su caso y reclama siempre justicia para las víctimas de abuso y tráfico sexual, con mención a la ONG que ella fundó para luchar contra este flagelo llamada “Soar” (siglas por “habla alto, actúa, reclama).
Pero los abogados de las dos partes han firmado un comunicado conjunto en el que dan algunos detalles sobre el acuerdo, como por ejemplo que Andrés hará “un donativo sustancioso a la organización de Giuffre que defiende los derechos de las víctimas”.
Sin admitir en ningún momento la responsabilidad personal de Andrés en los abusos que Giuffre denunció, el comunicado conjunto sí menciona su nombre: “El príncipe Andrés jamás intentó mancillar la personalidad de Giuffre, y reconoce que ella ha sufrido, tanto por ser víctima como por los ataques públicos injustificados”.
Y por vez primera, Andrés se desmarca de su amigo Jeffrey Epstein. “Es conocido que Jeffrey Epstein hizo tráfico con incontable cantidad de chicas menores durante muchos años. El príncipe lamenta su asociación con Epstein y alaba el coraje de Giuffre”, dice.
La duda se mantiene.
Según Penny Junor, experta en la familia real británica, ahora la monarquía podrá pasar página. “Si Andrés deja de atraer la atención, si su nombre ya no aparece en los periódicos (...) creo que la familia puede pasar a otra cosa” y “todo el mundo puede seguir adelante”, dijo a AFP.
Para preservar la monarquía, Isabel II ya había tomado medidas, privando el mes pasado a Andrés, durante mucho tiempo presentado como su “hijo predilecto”, de sus honores militares y todas sus funciones oficiales.
Bajo la presión de los militares, el duque de York, que ya no puede utilizar su título de Alteza Real, también fue despojado de sus títulos militares.
Ya estaba alejado de la escena pública desde que en 2019 reconoció su amistad con Epstein y no mostró ningún arrepentimiento o empatía por las víctimas del estadounidense y negó haber participado en sus abusos.
Junor considera que el acuerdo es “bueno para la familia”, pero señala que “significa, por supuesto, que nunca sabremos si Andrés es inocente o culpable”. “Y significa, en mi opinión, que nunca podrá volver a tener ningún tipo de función real”, agrega. (AFP, EFE)