Los muros arancelarios

EE.UU. y China desatan "mayor guerra comercial de la historia"

En vigencia aranceles a importaciones; Rusia se blinda ante el proteccionismo de Trump.

La tasa de desempleo en Estados Unidos subió a 4% en junio, contra 3,8% del mes anterior, pero las contrataciones se mantuvieron sólidas. Foto: EFE
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Estados Unidos y China, las mayores economías mundiales, libran desde ayer viernes la "mayor guerra comercial de la historia" en un escenario en que Rusia también enfrenta el proteccionismo de Donald Trump.

Desde ayer Estados Unidos empezó a aplicar pesados aranceles sobre un total de 34.000 millones de dólares de importación de productos chinos, en particular de tecnología de punta. China reaccionó de inmediato con aranceles a productos estadounidenses, y presentó una queja formal ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Rusia también anunció tarifas suplementarias que van de 25% al 40% a la importación de productos estadounidenses. Además prepara medidas de represalia a los aranceles de Estados Unidos a la importación de acero y aluminio, que también habían sido objeto de demanda ante la OMC.

Así, la decisión de Trump abrió un conflicto de consecuencias imprevisibles, por la escala de los adversarios y por los efectos sistémicos.

El ministerio chino de Comercio dijo en un comunicado estar "obligado" a imponer represalias para "defender los intereses fundamentales del país y de su población". Pekín no ofreció detalles de inmediato sobre el importe y la naturaleza de sus medidas, aunque la agencia oficial Xinhua precisó que se habían impuesto "derechos aduaneros complementarios" a productos estadounidenses.

Multitud de contenedores en el puerto de Qingdao (China). Foto: EFE
Multitud de contenedores en el puerto de Qingdao (China). Foto: EFE

Soja, sorgo, autos, cabezas de cerdo, pistachos o whisky Jack Daniels, son algunos de los productos estadounidenses a los que China puso en la mira. Pekín acusa a Washington de lanzar "la mayor guerra comercial de la historia económica" y denunció que Estados Unidos violó reglas de la OMC.

El primer ministro chino, Li Keqiang, advirtió que una guerra comercial "no beneficia a nadie". "Si un país quiere aumentar los aranceles, China responderá para defenderse. Una guerra comercial no beneficia a nadie porque perjudica al comercio libre y al proceso multilateral", declaró Li en Sofía, donde asiste a una cumbre con 16 países de la UE y de los Balcanes.

Un "robo".

Desde ayer, Estados Unidos impone aranceles de 25% a unos 818 productos chinos. Un segundo lote de aranceles, a productos por 16.000 millones y objeto de examen por el representante del Comercio (USTR) Robert Lighthizer, entrará en vigor próximamente, indicó Trump, que habló de un plazo de "dos semanas".

En total, serán 50.000 millones de dólares de importaciones chinas anuales las que se verán afectadas por esas medidas, destinadas a compensar lo que Trump considera es el "robo" de propiedad intelectual y de tecnologías por parte de China.

Pero Estados Unidos podría ir más lejos. Trump pidió a Lighthizer que "identifique 200.000 millones de dólares de bienes chinos con vistas a aranceles suplementarios del 10%". Así, estas medidas podrían elevar a 450.000 millones de dólares el valor de los productos chinos gravados, es decir, la gran mayoría de las importaciones que llegan a Estados Unidos desde el gigante asiático (505.600 millones de dólares en 2017).

Los analistas de Bloomberg han calculado que, con estas medidas, el producto interior bruto de China para 2019, que está previsto que crezca un 6,5% este año, podría sufrir una desaceleración de 2 décimas.

Sanciones. El presidente de EE.UU., Donald Trump, muestra su firma en el documento que prevé medidas arancelarias contra productos chinos.
Trump al firmar el documento con medidas arancelarias contra productos chinos. Foto: Archivo

La entrada en vigor de estos aranceles marca el fracaso de meses de negociaciones entre las dos mayores economías del mundo.

Empresas estadounidenses protestan porque sus costos se encarecerán y sus exportaciones serán menos competitivas.

Estados Unidos acusa a China de haberse apropiado de patentes de tecnología, ya sea a través de las obligaciones a las empresas estadounidenses para operar en el mercado chino o simplemente mediante el robo.

El año pasado, el déficit comercial de Estados Unidos con China alcanzó 372.200 millones de dólares, una cifra que desata la ira de Trump.

Críticas.

Algunos correligionarios republicanos de Trump en el Congreso reprocharon sus acciones. "Los aranceles no solo dañan a nuestros agricultores, hacendados y fabricantes de aviones, sino también a cada consumidor estadounidense. Deberíamos estar trabajando con nuestros aliados para aislar a China en vez de escalar una guerra comercial", comentó el senador Jerry Moran, que representa al estado de Kansas, con gran peso agrícola.

"Podemos decir probablemente que la guerra comercial ha empezado oficialmente", dijo Chen Feixiang, profesor de Economía aplicada en la Shanghai Jiaotong University. "Si se queda en 34.000 millones de dólares tendrá un efecto marginal en ambas economías, pero si sube a 500.000 millones como dijo Trump, entonces tendrá un gran impacto para ambos países".

Para la economista Monica de Bolle, investigadora del Peterson Institute for International Economics, "este intercambio de golpes es el comienzo de una guerra comercial entre Estados Unidos y China". "Cuando uno castiga y el otro toma represalias, los dos países entran en una guerra comercial. Era esperada, no me sorprende: China y Estados Unidos no están negociando, solo atacando", analizó De Bolle.

Además de las consecuencias en las economías de ambos países, la guerra comercial afectará al funcionamiento del comercio global, tal como han previsto numerosas organizaciones multilaterales, como el FMI. Con ese análisis coincidió De Bolle, que explicó que hoy en día el comercio "está muy interconectado a nivel mundial", por lo que este conflicto económico "creará inestabilidad y aumentará el nivel de alteración en el sistema global".

En la mira
 Los pistachos, patitas de pollo y el whisky
Whisky. Foto: Pixabay

Cabezas de cerdo, pistachos o whisky Jack Daniels, son algunos de los productos estadounidenses a los que China quiere imponer aranceles suplementarios. Según una lista publicada por el ministerio chino de Comercio, varios productos estadounidenses se ven afectados, como la soja, los automóviles o el sorgo. A ellos se añaden otros bienes, que difícilmente puedan renunciar al mercado chino y sus 1.400 millones de consumidores.

Entre ellos están los despojos de cerdo, que no son apreciados por la mayoría de estadounidenses, pero se venden muy bien en China: el año pasado generaron 251 millones de dólares.

Los pistachos, producto estrella de California, está presente en la lista china junto a nueces y frutas "made in USA". China consume casi la mitad de los pistachos exportados por Estados Unidos. Con ello se verían afectados en total 175 millones de dólares de pistachos y otras nueces estadounidenses.

Las patitas de pollo no generan mucho entusiasmo en Estados Unidos. Pero en lugar de tirarlas a la basura, los productores estadounidenses las exportan a China, donde son cocinadas, sazonadas y degustadas como un plato exquisito.

Las exportaciones de salmón estadounidense a China tienen el viento en popa. Una de las especies más populares, el salmón rosado, tuvo exportaciones en alza de 176% el año pasado, generando 171 millones de dólares.

Cada mes, un promedio de cinco contenedores cargados con 120 toneladas de whisky Jack Daniels dejan Estados Unidos rumbo a China.

Frentes comerciales

China
Bandera de China. Foto: Pixnio

Los aranceles de 25% impuestos por Trump entraron en vigor ayer. Automóviles, discos duros de computadoras y hasta partes de aviones están incluidos en los 34.000 millones de dólares de importaciones chinas afectadas. Un segundo lote sobre 16.000 millones de dólares de importaciones chinas entrarían en vigor en dos semanas.

Europa
Unión Europea, Foto: Pixabay

El bourbon, los vaqueros, Harley Davidson: la UE adoptó el 21 de junio medidas de represalia contra decenas de productos de Estados Unidos para responder a los aranceles impuestos por Trump al acero y el aluminio. Las contramedidas buscan compensar en unos 2.800 millones de euros los perjuicios que causarán los impuestos estadounidenses.

Canadá y México.
Bandera de México. Foto: Flickr

Tensión tras la entrada en vigor de los aranceles de Trump al acero y el aluminio. Como la UE, Canadá ha gravado por unos 12.600 millones de dólares a productos de EE.UU. México decidió también imponer aranceles a productos de EE.UU. Por otro lado, las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte patinan.

rusia
Bandera de Rusia. Foto: Pixabay

También afectado por los aranceles al acero, Rusia informó a la OMC que considera tomar medidas en represalia. Rusia dice que las tasas de EE.UU. le cuestan unos 538 millones de dólares. Las relaciones comerciales entre los dos países también están marcadas por las sanciones impuestas por EE.UU. a personalidades rusas.

irán
Bandera de Irán. Foto: Wikipedia

EE.UU. anunció a principios de mayo su retirada del acuerdo sobre el programa nuclear iraní, y decidió restablecer sus sanciones a la República islámica. EE.UU. planea reducir a "cero" las exportaciones petroleras iraníes y Trump no deja de pedir el aumento de producción de otros grandes exportadores de petróleo.

japón
Bandera de Japón. Foto: Pixabay

Afectado desde marzo por los aranceles al acero, Japón informó a la OMC de su voluntad de aplicar en represalia aranceles sobre las mercaderías estadounidenses de 50.000 millones de yenes (450 millones de dólares). La amenaza de impuestos sobre las importaciones de autos es el principal temor del país.

corea del sur
Bandera de Corea del Sur. Foto: Pixabay

La Casa Blanca anunció el 1 de mayo haber renegociado su tratado de libre comercio con Corea del Sur poniendo fin a un conflicto con ese país, uno de sus principales aliados en Asia. Por ese acuerdo, Corea del Sur acepta abrir más su mercado a los autos estadounidenses y prometió reducir en 30% sus ventas de acero a Estados Unidos.

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