LA HABANA | Guillermo Fariñas, el periodista y sociólogo de 48 años que realiza una huelga de hambre desde el 24 de febrero, negó una oferta de España para trasladarlo a su país, mientras su salud se debilita a causa de una infección.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos declaró que Fariñas "ha rechazado la oferta y prefiere continuar la huelga de hambre". Una fuente diplomática confió que el cubano "alega que sólo lo haría en caso de que estuviera garantizada su vuelta a la isla".
El ofrecimiento de partir lo hizo el consejero político de la embajada de España en La Habana, Carlos Pérez-Desoy, a la madre de Fariñas, quien pidió "que averiguara con el gobierno de Cuba si él podía regresar porque él no quiere ser un exiliado"; "no es su interés irse de Cuba", explicó la vocera del huelguista, Licet Zamora. Pero quienes deciden los ingresos a la isla son las autoridades cubanas.
Según la portavoz, los médicos que atienden a Fariñas aseguran que su estado se complicó por una infección sanguínea. "Su situación es grave. Al subirle la fiebre y sufrir los espasmos le tuvieron que retirar la vía, así que ha dejado de recibir tratamiento parenteral y se está debilitando aun más", señaló Zamora.
En tanto, la madre del disidente, Alicia Hernández, confió que el sociólogo puede sufrir un shock séptico debido al estafilococo dorado que le detectaron. "Mi hijo está al borde de una complicación mayor (...). Eso es gravísimo, porque sus niveles inmunológicos están muy deteriorados", declaró Hernández, quien destacó que su hijo no está dispuesto a terminar la huelga de hambre. AFP Y EL PAÍS DE MADRID