EL CAIRO | AFP Y ANSA
Por segundo día consecutivo, miles de civiles se enfrentaron con militares en El Cairo. Los cruces entre coptos (cristianos de Egipto) y las fuerzas del orden reavivaron los temores de una agravación de tensiones religiosas y políticas en el país.
Un nuevo balance difundido ayer por la televisión estatal señalaba 25 muertos y 329 heridos el domingo. Además, al menos 40 personas fueron detenidas tras los enfrentamientos.
Las autoridades anunciaron por otro lado el ahorcamiento de un hombre condenado por la muerte de seis coptos a la salida de una iglesia en enero de 2010 en Alto Egipto.
Ayer, según informa El País de Madrid, se realizó el funeral de los 25 fallecidos, bajo un fuerte operativo de seguridad.
El funeral, cargado de ira contra la junta militar, a quien acusaron de provocar los enfrentamientos, fue presenciado por miles de personas.
Mientras tanto, unos 3.000 civiles se enfrentaron ayer a las fuerzas del orden en el exterior del Hospital Copto. Y varios vehículos policiales han sido incendiados por los manifestantes, que esperaban el inicio del funeral en la cercana catedral de Abbasiya.
En el barrio de Hamra -donde es mayor la concentración de habitantes coptos-, por razones de seguridad fueron cerradas las escuelas y se recomendó a la población que permanezca en sus casas.
Las Fuerzas Armadas egipcias, en el poder desde la renuncia de Mubarak en febrero pasado, encargaron al gobierno una investigación sobre estos hechos.
"El gabinete fue encargado de formar rápidamente una comisión investigadora para determinar lo que pasó y adoptar las medidas legales contra las personas cuya implicación en los acontecimientos sea probada", indicaron las Fuerzas Armadas en un comunicado en la televisión pública.
El Consejo supremo de las Fuerzas Armadas, dirigido por el mariscal Husein Tantaui, destacó que "sigue asumiendo la responsabilidad nacional de proteger al pueblo tras la revolución del 25 de enero", que provocó la caída de Hosni Mubarak, y hasta que las fuerzas armadas "entreguen el poder a una autoridad civil electa".
Estos hechos de violencia, los más sangrientos desde la revuelta que derrocó a Mubarak, se produjeron al margen de una manifestación de coptos (cristianos de Egipto) que protestaban contra el incendio de una iglesia en Asuán.
Unidad. El primer ministro Esam Sharaf dijo en un discurso que el país estaba "en peligro", y que "la cosa más peligrosa que puede amenazar la seguridad de la nación es jugar con la cuestión de la unidad nacional y provocar la sedición entre cristianos y musulmanes".
"No cederemos a estas conjuraciones perniciosas, y no aceptaremos retroceder", añadió el líder. En declaraciones reproducidas previamente por la agencia Mena, el primer ministro consideró que se trata de una "conspiración para alejar a Egipto de las elecciones".
Las primeras legislativas desde la caída de Mubarak están previstas para el próximo 28 de noviembre.
Preocupación. La Unión Europea expresó su alarma y preocupación por la represión a los manifestantes cristianos. "Estoy muy preocupado, muy alarmado con estos enfrentamientos en El Cairo", señaló el ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, al llegar a Luxemburgo para conversaciones con sus 26 homólogos de la Unión Europea.
El presidente estadounidense, Barack Obama, en tanto, está "profundamente preocupado" por los actos de violencia registrados en Egipto, informó la Casa Blanca, que solicitó protección para la minoría copta e insistió en la necesidad de que se convoque a elecciones.
"Ha llegado la hora de que todas las partes hagan muestra de moderación para que los egipcios puedan avanzar juntos en la elaboración de un Egipto fuerte y unido", añadió Obama.
"En unos momentos en que los egipcios definen su futuro, EE.UU. piensa que los derechos de las minorías, incluidos los coptos, deben ser respetados y que todo el mundo tiene derecho universal a manifestarse pacíficamente y de practicar libremente su religión", señaló un comunicado.
"Estos eventos trágicos no deberían impedir la celebración de elecciones en su debido momento y la continuación de una transición hacia la democracia que sea pacífica, justa e inclusiva", manifestó, en tanto, el vocero Jay Carney.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, está "profundamente entristecido" por la muertes durante los choques. "El secretario llama a todos los egipcios a permanecer unidos y a preservar el espíritu de los cambios históricos de principios de 2011", indicó su portavoz, Martin Nesirky.
Ban "insta a las autoridades de transición a garantizar la protección de los derechos humanos y las libertades civiles a los egipcios de todas las confesiones", agregó.
Finalmente, el responsable para las Iglesias Orientales del Vaticano, el cardenal argentino Leonardo Sandri, condenó "la violencia insensata". E instó a que esta no contribuya a incrementar "el clima precario y de dificultades".
El grupo. Los coptos se consideran discriminados en una sociedad en su gran mayoría musulmana (ver aparte), y sufrieron varios atentados en los últimos meses, entre ellos uno perpetrado el día de Año Nuevo de 2011 contra una iglesia de Alejandría, donde murieron 23.
El jefe de la iglesia copta ortodoxa, el patriarca Shenuda III, dijo ayer que "la fe cristiana denuncia la violencia".
"Desconocidos se infiltraron en la manifestación y cometieron crímenes que se imputan a los coptos", declaró el patriarca, citado por la agencia oficial Mena.
Un grupo marginado y poco representado
El Cairo | Los coptos de Egipto, en el centro de los enfrentamientos del domingo y ayer, constituyen la comunidad cristiana más numerosa de Oriente Medio y la más antigua.
Esta minoría religiosa es generalmente estimada entre el 6% y el 10% de los 80 millones de egipcios. Su iglesia, por su parte, habla de 10 millones de fieles.
Los coptos ortodoxos, dirigidos por el patriarca Shenuda III, constituyen la gran mayoría de esta comunidad que cuenta igualmente con católicos.
Estos últimos, que forman parte de las Iglesias de rito oriental de la Iglesia católica, están dirigidos por el patriarca Antonios Naguib, quien fue consagrado cardenal por el papa Benedicto XVI el pasado 20 de noviembre. Según el anuario pontifical 2010, 165.000 coptos católicos viven en Egipto.
Los coptos datan de los albores del cristianismo, de la época en que Egipto fue integrado al imperio romano y luego al imperio bizantino después de la desaparición de la última dinastía faraónica de los Ptolomeos, de origen griego. La palabra "copto" tiene además la misma raíz que el término "egipcio" en griego antiguo.
Escasamente representados en el gobierno, denuncian que se les ha marginado. AFP
Las cifras
25 Son los coptos que fallecieron el domingo durante los enfrentamientos con la Policía en El Cairo. Otras 329 fueron heridas.
3.000 Son los civiles que se enfrentaron ayer con las autoridades e incendiaron vehículos. Los coptos dijeron que ellos no fueron.