Quito | El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, pone una vez más en juego su capital político hoy, en un referéndum sobre reformas a la Justicia y la prensa, prioritarias para el gobierno, pero temidas por la oposición que alerta sobre una deriva autoritaria.
Correa, que podrá postular para un nuevo cuatrienio en los comicios de 2013, convocó la consulta afianzado en una popularidad de 65%, según una reciente encuesta. Analistas creen que busca relegitimarse tras la rebelión policial de septiembre último, que denunció como un intento de golpe.
Ante miles de seguidores, el líder de la "revolución ciudadana" declaró que "si fuera un mediocre" no pondría en riesgo esa alta aceptación después de recorrer el país promocionando el referéndum.
La oposición, dividida en varios grupos, acusa a Correa de querer concentrar más poder mediante esta votación a la que están convocados 11,2 millones de electores.
Para combatir la inseguridad, según el Ejecutivo derivada de "jueces pillos" que han dejado en libertad a más de 11.000 acusados de delitos graves como asalto a mano armada y sicariato, Correa promueve un referéndum de cinco preguntas sobre enmiendas a la Carta Magna, promulgada en 2008. Las reformas plantean que una comisión tripartita, integrada por un delegado del gobierno, sustituya temporalmente el Consejo de la Judicatura para reestructurar el sector. Además, limitar las inversiones de la banca y la prensa a sus respectivos ámbitos para evitar "conflictos de intereses".
Asimismo, Correa impulsa una consulta con otras cinco interrogantes para penar el enriquecimiento ilícito y la no afiliación de los trabajadores a la seguridad social, prohibir las corridas de toros y los juegos de azar, y la creación de una ley de comunicación que daría paso a un consejo de regulación de contenidos. AFP
4.700 presos ya votaron en el día de ayer
La votación se realizará entre las 7, cuando se instalarán las juntas, y las 17 locales, cuando empezará el conteo manual de los votos en cada mesa. Además de los emigrantes, tienen voto facultativo los jóvenes entre 16 y 18 años y los descapacitados. En las cárceles, unos 4.700 presos iniciaron la votación ayer a las 7 horas en 30 centros de rehabilitación del país. (ANSA)