Pamplona - Pamplona, capital de Navarra (norte) se vistió hoy de rojo y blanco para revivir el "chupinazo", lanzamiento del cohete que marca el inicio de la más célebre e internacional fiesta taurina de España, los encierros de San Fermín.
"¡Viva San Fermin! Gora San Fermin!", exclamó en castellano y euskera (lengua vasca), la alcaldesa conservadora de Pamplona, Yolanda Barcina, al encender el cohete ante una plaza abarrotada de extranjeros y nacionales exactamente a las 12.00 locales (07.00 hora de Uruguay).
El chupinazo da la señal de largada definitiva de las celebraciones desde el balcón de la municipalidad, desatando una traca de petardos entre los asistentes, en su mayoría jóvenes y extranjeros, que se visten de blanco con el tradicional pañuelo rojo al cuello.
Durante los nueve días de corridas y jolgorios, impulsados por los tradicionales encierros de toros, bailes y conciertos, los organizadores esperan más de un millón de "mozos y mozas", muchos norteamericanos seguidores de la estela que dejó el escritor Ernest Hemingway.
Conocida por los ríos de alcohol que corren esos días, los sanfermines son también una de las grandes fiestas taurinas de España, donde los amantes de la tauromaquia esperan ver faenas llevadas a cabo por los más famosos toreros, en la plaza pamplonica.
Para los habituales, pero también para los turistas intrépidos, el plato fuerte de la fiesta tiene lugar cada mañana a las 08.00 cuando arranca el encierro, cuando se liberan los toros en un recorrido vallado de 825 metros que los jóvenes corredores intentan hacer lo más cerca posible de las bestias, con el consabido riesgo de caídas y cornadas correspondientes.
Desde 1911, los encierros han causado 14 muertos.
Ayer, centenares de antitaurinos desnudos y con llamativos cuernos de plástico sobre sus cabezas, celebraron por las calles de Pamplona una colorida manifestación bautizada "Encierro humano", destinada a protestar contra la suerte de los toros de San Fermín, convocados por la organización de defensa de los derechos de los animales Peta (People for the Ethical Treatment of Animals).
AFP