Chile ante reñida definición electoral

Perspectiva. Piñera aventaja a Frei por 1,8 puntos; puede quebrar la tendencia política regional

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SANTIAGO | AP, AFP Y ANSA

Los chilenos concurren hoy a los centros de votación por segunda vez en un mes para elegir al próximo Presidente y lo que parecía una elección definida tuvo vertiginoso cambio: Eduardo Frei redujo al mínimo la amplia ventaja que tenía Sebastián Piñera.

La elección, que mostró como triunfador por 14 puntos en la primera vuelta al derechista Piñera, parece haber tenido dramático giro en la última semana, según la encuesta realizada por Mori y difundida el miércoles., ya que Frei, candidato de la izquierdista Concertación gobernante, parece haber reducido a sólo 1,8 puntos porcentuales la desventaja que tiene ante el opositor Piñera.

La encuesta sitúa a Piñera con 50.9% de la intención de voto contra 49,1% de Frei, con un margen de error de 3 puntos porcentuales. El panorama que surge es de casi un empate.

En la encuesta no está reflejado el apoyo que dio el candidato independiente y legislador Marco Enriquez-Ominami, un cineasta y filósofo de 36 años, que en la primera vuelta sorprendió a todos al lograr el 20,13% de los votos. En efecto, el respaldo de Enriquez-Ominami a Frei se produjo dos horas después que se conocieron los resultados de la encuesta de Mori, que fue realizada entre el 1° y el 9 del corriente mes.

La directora de la encuestadora, Marta Lagos, advirtió que si se registraba algún hecho político importante, como el apoyo del legislador a Frei, el resultado podría variar. Destacó que sus encuestas han acertado en todas las predicciones electorales desde 1989.

Asimismo, consideró que "estos resultados indican que Frei ha acortado la distancia con Piñera. Sin embargo, Piñera lleva una ventaja que tiene más probabilidades de mantenerse que de anularse".

De acuerdo con lo que indicó Mori, el 44% de los votantes del diputado Enriquez-Ominami, ahora apoya a Frei, el 20% a Piñera, el 21% vota nulo y el 15% no sabe, no responde o no concurrirá a votar.

"Ante la incertidumbre de que la derecha pueda llegar a impedir la marcha de Chile hacia el futuro... declaro formalmente mi decisión de apoyar al candidato de este pueblo, el del 29% de chilenos que votaron en diciembre", manifestó, aunque sin mencionar a Frei por su nombre, lo que fue interpretado como un respaldo sin entusiasmo. El diputado, que es hijo de un jefe guerrillero que murió en un enfrentamiento armado con las fuerzas represoras de la dictadura, en 1974, sostuvo que "el sector que apoya a Sebastián Piñera, gran parte de ellos... son cómplices de los que asesinaron a mi padre. Con la derecha, que es la base de sustentación de la candidatura de Piñera, nos separa un abismo irreconciliable".

Más allá del impulso que significa el apoyo de Enriquez-Ominami y del respaldo que recibió de la presidenta Michelle Bachelet, Frei no ha podido capitalizar el enorme apoyo ciudadano que concita la mandataria, que según coinciden todas las encuestas, recibe la adhesión del 80% de la población.

En el esfuerzo final por conquistar a los votantes, Frei y Piñera cerraron su campañas en la noche del jueves, 24 horas después que se conoció la encuesta, con la esperanza de lograr a quienes piensan votar en blanco o anular el sufragio. La diferencia que los separa sería de unos 126.000 votos.

El final de la campaña se produjo en medio de la polémica que provocó la adhesión y elogios a Frei expresados por la presidenta Bachelet, quien convocó a no votar en blanco ni nulo porque, afirmó, "lo que está en juego es demasiado importante: es el próximo Presidente por los próximos cuatro años".

REACCIÓN. Al cerrar su movilización electoral en Talca, situada a 250 kilómetros al Sur de Santiago, Piñera rechazó la actitud de Bachelet. "Un presidente o una presidenta nunca, ni siquiera a dos o tres días de una elección, tiene que olvidarse que es la presidenta de todos los chilenos". Enfatizó que "esta campaña se ha caracterizado por la intervención electoral".

Al referirse a temas centrales de su posición política, Piñera indicó: "Le quiero decir a todos aquellos que asustan a los más pobres, diciéndoles que en mi gobierno se acabará la protección social, que no es bueno mentir. En mi gobierno, gobernaremos para todos".

Recordó que entre los ejes de su programa está la creación de un millón de empleos, sacar 10.000 nuevos policías a las calles, mejorar la educación pública y aumentar el crecimiento de la economía.

A su vez, Frei cerró su campaña electoral en una barriada pobre al Sur de Santiago y posteriormente en un programa de televisión hasta pocos minutos antes del comienzo de la veda proselitista. En los dos lugares exhortó a votar por la coalición de izquierda que representa para que continúe la obra de gobierno que ha realizado la Concertación.

"Con un lápiz y un papel, cada uno es igual, sin importar el apellido, ni los ingresos, ni el lugar dónde se vive, ni el cargo", sostuvo. "Todos somos iguales y ahí cada chileno, con su mente y su corazón, marca y define un futuro".

"Creo que representamos a la inmensa mayoría de Chile, representamos a la profunda historia de Chile, el alma de Chile, y eso es lo que está en juego en estas elecciones", dijo. "Con respeto a nuestro adversario, pero con la convicción que vamos a vivir mejor y vamos a construir un país para todos y oportunidades para todos".

Ante la posibilidad de una derrota, Frei se ha proclamado el abanderado del progresismo. Su aspecto formal y serio ya había cambiado durante la campaña para la primera vuelta electoral, el 13 de diciembre, Sin su habitual corbata y saco, hizo campaña en mangas de camisa y bromeando a menudo con los ciudadanos. Incluso, enfocó con risueños comentarios las críticas que le hacían por ser aburrido.

Frei aspira a retornar a la Presidencia. Gobernó entre 1994 y 2000 y fue el segundo mandatario de la Concertación que logró la presidencia desde que se restableció la democrácia, en 1990.

Piñera intenta por segunda vez llegar a la presidencia de Chile. En el balotaje de 2006, perdió por siete puntos porcentuales ante Bachelet y desde entonces el magnate permanece en campaña. Su frase más reiterada a lo largo de la movilización electoral ha sido que falta muy poco tiempo "para la llegada del cambio, el futuro y la esperanza".

Si gana, como es la tendencia que indican las encuestas de opinión ciudadana, será el primer presidente derechista que llega al poder, por vía democrática, en 52 años.

La oposición ya sabe lo que es perder una elección cuando es favorita ante la Concertación gobernante. En efecto, en el balotaje de 2000, y cuando la mayoría daba por ganador a Joaquín Lavín, el socialista Ricardo Lagos lo aventajó por 2,6 puntos porcentuales.

Pero, esta vez, la oposición no está dispuesta a que se repita lo ocurrido con Lavín en la segunda vuelta electoral.

La derecha llega con firmes posibilidades de ganar, de la mano de Piñera, quien ha realizado el máximo esfuerzo para que no se le escape la victoria y ha adelantado una renovación dentro de un sector tradicionalmente marcado por su vínculo con el régimen del dictador Augusto Pinochet.

RENOVADO. En 2009, los partidos nacidos bajo el alero de la dictadura, de Pinochet, la liberal Renovación Nacional y la ultra conservadora Unión Demócrata Independiente, apostaron a la unidad con Piñera como candidato único. Fue una señal de apertura hacia una derecha moderada representada por Piñera, un empresario multimillonario de ideas liberales, quien en 1989 se opuso a que continuara el régimen militar.

"Se ha reconocido el planteamiento liberal de Piñera, que dista mucho de la derecha tradicional y conservadora chilena", dijo el analista político Guillermo Holzmann.

En opinión de varios analistas, Piñera dejó atrás la sombra de la dictadura. El sociólogo Eugenio Tironi, estimó que es el fundador de una nueva derecha, "que hace aspavientos de haber estado con el No (a Pinochet en el plebiscito de 1988), que no reniega del Estado ni de la protección social, que asume las uniones entre homosexuales y atrae a los jóvenes".

Asimismo, Tironi define que "con el piñerismo nace también un nuevo tipo de liderazgo en la política chilena. Él no representa la típica figura de un político. Transpira éxito y optimismo, a diferencia de los políticos tradicionales, que creen que es mejor mimetizarse con las miseria de la gente".

Agregó que "ha sabido mostrar su riqueza como prueba de su enorme empuje, de sus méritos, de su capacidad individual, no de sus privilegios. Él está más allá de los roles tradicionales: es único; es una celebridad". Subrayó que "con el piñerismo se ha roto una anomalía de la democracia chilena, como era tener una derecha controlada por los hijos del antiguo régimen".

El politólogo Cristóbal Bellolio, estimó que "la derecha chilena efectivamente se ha modernizado y moderado".

En definitiva, cuando se cuenten los votos esta noche, se conocerá si Piñera logra poner fin al gobierno de la izquierda, quebrando la tendencia regional de los últimos años.

Las cifras

1,8% Es la diferencia por la que, según las encuestas, Sebastián Piñera podría ganarle hoy a Eduardo Frei en la elección.

80% De los chilenos apoyan la gestión de Michelle Bachelet, pero el candidato oficialista no supo capitalizar este aval.

Los perfiles de los candidatos que hoy compiten

Piñera, un as de los negocios

Sebastián Piñera Echeñique tiene 60 años, está casado y tiene cuatro hijos. Es un multimillonario empresario e inversionista que tiene un título de ingeniero comercial y otro de economista, con un master en Harvard. Sus aliados lo consideran una persona hábil en los negocios, aunque sus adversarios dicen que es calculador e indolente a la hora de amasar fortuna, tanto que en la campaña surgió el apelativo de Sebastián "Piraña" en internet. Accionista mayoritario de la aerolínea LAN, propietario del popular club Colo Colo y dueño del canal Chilevisión. Es candidato presidencial por la derechista coalición por el Cambio, integrada por Renovación Nacional, RN, y la ultraderechista Unión Demócrata Independiente. Fue senador entre 1990 y1998. Esta es la segunda vez que postula a la presidencia. En el 2005 fue derrotado en segunda vuelta, por siete puntos, por la actual presidenta Michelle Bachelet.

Frei, el ex presidente

Eduardo Frei Ruiz-Tagle tiene 67 años, está casado y tiene tres hijas. Es ingeniero civil de profesión y milita en el partido Democrata Cristiano. Tras dejar de lado corbatas, remangarse la camisa, vestir zapatos de diseñador y calificarse como "más guapo" que su contendor, Frei mostró una nueva imagen que no prendió en primera vuelta pero sí en estos últimos días, aunque lleva sobre sus hombros la forma cómo terminó su mandato, en medio de una recesión. Es candidato presidencial por la Concertación de Partidos por la Democracia, que es la alianza oficialista de centro izquierda que agrupa al Partido Demócrata Cristiano, al Partido Socialista, al Partido Por la Democracia y al Partido Radical Social Demócrata. Frei se postula por segunda vez a la presidencia, cargó que ocupó entre 1994-2000. Luego fue senador designado y ahora es senador elegido democráticamente.

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