Las Fuerzas Armadas son decisivas

Buscan convencer a los militares venezolanos

La oposición desarrolla estrategia para conquistar a las Fuerzas Armadas, clave del poder.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, encabeza el acto donde las Fuerzas Armadas brindaron apoyo a Maduro. Foto: AFP
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, encabeza el acto donde las Fuerzas Armadas brindaron apoyo a Maduro. Foto: AFP

Este fin de semana toma forma el plan de Juan Guaidó, líder opositor y presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. El dirigente político que el pasado miércoles desafió al presidente Nicolás Maduro juramentándose como mandatario interino del país busca afianzar sus pasos.

Los primeros se dieron ayer sábado. Lo anunció el propio Guaidó en el cabildo abierto o reunión vecinal celebrado el viernes en la plaza Bolívar de Chacao, quizá el municipio de Caracas más simbólico para la oposición. "En cada municipio haremos asambleas populares para rendir honor a las victimas y propagar la información", avanzó el dirigente de Voluntad Popular.

Las protestas que precedieron a las marchas de la última semana dejaron al menos 26 muertos y casi 400 detenidos, sobre todo en los barrios populares.

Fue precisamente a través de esos cabildos que Guaidó, quien asumió las riendas de la Asamblea Nacional el pasado 5 de enero, logró reactivar a la población descontenta con el chavismo para conseguir una exhibición de fuerza sin precedentes en la calle. Tomó el pulso de las bases opositoras y plantó cara al sucesor de Hugo Chávez con una estrategia inicialmente ambigua que, sin embargo, se fue definiendo poco a poco. A través de la interpretación de tres artículos de la Constitución Bolivariana, el presidente del Parlamento puso en marcha un plan para relevar a Maduro, al que considera un mandatario sin legitimidad.

El apoyo explícito de la comunidad internacional, empezando por Estados Unidos, Canadá y los principales gobiernos latinoamericanos, salvo México y Uruguay, resulta determinante. Pero Guaidó necesita también respaldo interno, no solo de sus simpatizantes o de todos los que se fueron alejando del chavismo sino también de una parte de la estructura del Estado, con las Fuerzas Armadas a la cabeza.

Aquí es donde encajan las actividades previstas para hoy domingo. Una jornada, señaló el político, que pretende dedicar a la pedagogía entre los militares. Se trata de explicarles el alcance de la ley de amnistía que ofrece a los que abandonen a Maduro.

"Nos vamos a organizar en pequeños grupos para que se la entreguen a la familia militar, a sus amigos militares, y después entregarlos a las comandancias cercanas", explicó Guaidó antes de destacar el carácter pacífico de esas acciones.

Juan Guaidó este viernes en Caracas. Foto: Reuters
Juan Guaidó este viernes en Caracas. Foto: Reuters

Sin el apoyo de al menos un sector de esa "familia" sería imposible alcanzar el poder. Así, pidió a sus seguidores que descarguen el texto de esa norma, lo impriman y entreguen las copias. "En pequeños grupos pueden acercarse a las comandancias y entregarlas". El objetivo es lograr una quiebra interna de las Fuerzas Armadas, que en los últimos días ya han dado algunas muestras de hartazgo y han protagonizado amagos de desobediencia.

El tercer paso para continuar con el desgaste del gobierno será una nueva movilización, prevista para esta semana. "Les avisaremos el domingo (hoy), estén muy atentos", adelantó Guaidó. Su compromiso a este respecto no tiene matices: pidió a los venezolanos marchar hasta el restablecimiento de una democracia plena. Es decir, agregó, "hasta que logremos el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres".

Papel clave.

Sin duda, lograr el apoyo de los militares es un objetivo fundamental, aunque nada fácil de alcanzar.

Grupos de oficiales que defeccionaron señalan que organizan el retorno desde sus lugares transitorios de residencia en Perú, Colombia y otros países. Comandantes militares rebeldes incluso sostuvieron reuniones secretas con el gobierno de Estados Unidos, el año pasado, para discutir sus planes de derrocar a Maduro.

Dentro de Venezuela, las filas militares han sido diezmadas, a medida que miles de soldados han desertado como consecuencia de que la hiperinflación ha convertido a sus sueldos en montos casi sin valor. Otros miembros de las Fuerzas Armadas dicen que quieren incorporarse al lado de Guaidó, pero temen al servicio de contrainteligencia militar, que castiga sin piedad a los disidentes.

"Resulta imposible explicar las atrocidades que nuestro país ha soportado en los últimos veinte años", indicó Carlos Guillén Martínez, un teniente del Ejército que huyó de Venezuela el año pasado, debido a que afirma haber sido torturado por agentes del régimen de Maduro. Sostiene que él y otros planean el retorno con armas si el gobierno de Maduro continúa este año.

La crisis ha creado un enfrentamiento insostenible: un país con dos presidentes. Las dos partes cortejan a los militares porque estos tienen la llave de control del país. Este papel no es nuevo para las Fuerzas Armadas, que han estado involucradas en la política de manera reiterada y definieron el poder durante el período de Hugo Chávez.

La crisis venezolana marca un retroceso para la región en su conjunto, debido a que se creía que el ciclo de dictaduras, golpes e intervenciones extanjeras, había quedado en el pasado. Mientras otros países de América Latina han fortalecido su democracia, Venezuela siguió un camino diferente de creciente inestabilidad bajo Maduro e incertidumbre sobre el futuro.

Vladimir Padrino López, ministro de Defensa venezolano. Foto: EFE
Vladimir Padrino López, ministro de Defensa venezolano. Foto: EFE

La inestabilidad que derivó en el colapso económico se retrotrae a los tiempos de Chávez. Los venezolanos eligieron —de manera reiterada— a un líder que había intentado derrocar a un gobierno por la fuerza.

En 2002, se desarrolló otro golpe militar, apoyado por la oposición, que por un breve período desalojó a Chavez del poder con el apoyo de Estados Unidos. Chávez respondió con purgas y años de ataques contra las instituciones venezolanas, alejando al país cada vez más de la democracia.

Las purgas contra los militares tuvieron consecuencias duraderas para las Fuerzas Armadas, que fueron empujadas a apoyar al partido de Chávez. Influenciaron a jóvenes soldados como Josué Hidalgo, un teniente del Ejército que inició su carrera bajo Chávez y rápidamente quedó desencantado con lo que vio. "Nos decían que el socialismo es bueno", comentó. "Pero, uno podía ver lo que estaba pasando, con niveles extremos de corrupción en la estructura militar".

Los mandos medios quieren democracia

El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, fue claro el jueves al anunciar, frente a los mandos principales de las Fuerzas Armadas, el respaldo a Nicolás Maduro. "Debo alertar al pueblo del peligro que existe", advirtió. "Estamos aquí para impedir un choque entre venezolanos".

Alejandro Velazco, un historiador venezolano que se desempeña en la Universidad de Nueva York, considera que no debe sorprender que los principales oficiales de las Fuerzas Armadas no hayan respaldado a la oposición. En años recientes, Maduro enfrentó pequeñas sublevaciones de las fuerzas de seguridad. Debido a que sabe el papel crucial que juegan, ofrece incentivos a los militares, incluyendo el contol de gran parte de la economía legal, junto con otros negocios ilícitos, sostiene Velasco. "En definitiva, no solo tienen las armas de fuego, sino también están implicados en la corrupción estatal, por lo que tener el apoyo de ellos es una condición necesaria para sacar a Maduro", estima Velasco.

La oposición apunta a los mandos medios para explicarles la ley de amnistía aprobada por la Asamblea Nacional. Creen que muchos coroneles, tenientes y mayores que crecieron en democracia, quieren que esta sea restaurada.

Deserción de agregado militar en Washington

El agregado militar de la embajada de Venezuela en Estados Unidos, José Luis Silva, desertó anoche del gobierno de Nicolás Maduro, luego de que los dos países redujeran sus misiones diplomáticas.

“Hoy hablo con el pueblo de Venezuela, y especialmente con mis hermanos en las fuerzas armadas, para reconocer al presidente Juan Guaidó como el único presidente legítimo”, dijo el coronel Silva en un video grabado en su oficina. Estaba en la embajada en Washington, decorada con la bandera venezolana.

Silva dijo a Reuters vía telefónica que ya no reconocía a Maduro y pidió que se celebraran comicios electorales libres y justos. “El poder ejecutivo está siendo usurpado por una minoría. Tenemos que buscar la manera de que haya elecciones libres”, agregó.

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