Auschwitz, POLONIA I AFP, EFE y ANSA
El Papa Benedicto XVI visitó ayer los campos de concentración y exterminio de Auschwitz y Birkenau, donde se presentó "como hijo del pueblo alemán" y condenó duramente al nazismo. "Hablar en este lugar de horror, en este lugar donde se cometieron crímenes masivos sin precedentes contra Dios y el hombre, es casi imposible, y es particularmente difícil y perturbador para un cristiano y para un papa alemán``, dijo el Pontífice en un emotivo discurso.
Acompañado por 32 sobrevivientes del campo de exterminio nazi, Benedicto XVI rezó "por todas las víctimas" causadas por sus compatriotas, dijo en una plegaria en alemán (primera y única vez en la visita de cuatro días a Polonia en la que habló en su idioma) en lo que fue el punto central de su gira por el país natal de su predecesor, Juan Pablo II.
El Pontífice, que fue alistado en las juventudes hitlerianas en su adolescencia, atribuyó la responsabilidad de los crímenes del nazismo a "un grupo de criminales" que "abusaron" del pueblo alemán para servirse de él "como instrumento de su sed de destrucción y dominación".
Benedicto XVI pronunció su discurso ante varios miles de personas, entre las que se contaban funcionarios polacos, sobrevivientes de Auschwitz y de otros campos de concentración, así como representantes de organizaciones judías.
Aunque cuando era obispo, Joseph Ratzinger (79) acompañó a Juan Pablo II en su histórica gira apostólica a su tierra natal en junio de 1979, que incluyó la visita a Auschwitz, y regresó al año siguiente, su presencia como Papa tuvo un significado histórico.
En medio del silencio de los presentes, el Papa agregó: "El objetivo de mi estancia hoy, aquí, es para implorar la reconciliación, con Dios, con los hombres que han sufrido y con todos aquellos que en esta hora de la historia sufren de nuevo bajo el poder del odio y bajo la violencia fomentada por el odio".
El Papa subrayó que la violencia no crea la paz, sino que sólo suscita más violencia, "una espiral de destrucción en la que todos al final pierden y pidió a Dios que la fuerza de la reconciliación y de la paz prevalezca sobre las amenazas de la irracionalidad o de una razón falsa, separada de Dios".
La visita, cargada de significado para las relaciones católico-judías, un tema favorito de Benedicto XVI, cerró su actividad de cuatro días en Polonia, donde pidió por una pronta canonización de Juan Pablo. Este fue su segundo viaje como Papa, tras visitar Alemania a fines del año pasado.
FE. En un acto anterior a la visita a Auschwitz, unos 900.000 polacos cantaron, aplaudieron y agitaron banderas del Vaticano durante la misa oficiada por el Papa, en Cracovia, donde los instó a compartir su fe con otros países de Europa.
Benedicto XVI dijo que esa propagación de la fe en el continente sería la mejor forma en que los polacos pueden honrar a Juan Pablo II, quien ha recibido menciones frecuentes durante la visita de cuatro días del Papa a Polonia, el país de su antecesor.
"Les pido, finalmente, que compartan con los otros pueblos de Europa y del mundo... como una forma de honrar la memoria de su compatriota, quien como sucesor de San Pedro, hizo esto con extraordinaria energía y efectividad``, dijo Benedicto al concluir su homilía durante la misa.
Benedicto pidió que Polonia sea una guía de la fe en Europa, donde ha decrecido el número de personas que practican activamente su religión. El país se integró a la Unión Europea hace apenas dos años, una década y media después del colapso del régimen comunista.
De acuerdo a los analistas, con su visita que finalizó ayer, el Papa Ratzinger trazó líneas de reconciliación de dos pueblos, el polaco y el alemán y honró a la vez a los judíos.
Tony Blair viaja el sábado al Vaticano
Londres El primer ministro británico, Tony Blair, se entrevistará con Benedicto XVI en el Vaticano el sábado próximo, después de reunirse en Italia con su homólogo italiano, Romano Prodi, informó ayer "The Sunday Times".
Según el periódico, Blair, que actualmente disfruta de unas vacaciones en la localidad italiana de San Gimignano, quiere acordar una fecha para que el Papa visite el Reino Unido, país al que ya ha sido invitado por el arzobispo de Westminster, el cardenal católico Cormac Murphy-O`Connor, aunque no se ha concretado el día.
"The Sunday Times" aseguró que el Gobierno estudia cursar una invitación formal para una visita de Estado, al ser Benedicto XVI jefe de Estado del Vaticano. Si fuera invitado de esta manera, el pontífice sería recibido con todos los honores por la reina Isabel II y agasajado con un banquete en su honor.
Juan Pablo II visitó el Reino Unido en 1982 y, entre otros actos, pronunció una misa ante 80.000 personas en el estadio londinense de Wembley.
La cita con el Papa será la segunda visita oficial de Blair al Vaticano en tres años. EFE