Benedicto XVI visita sinagoga en Roma

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El presidente de la Comunidad Hebrea romana, Riccardo Pacifici, en ocasión de la visita del Papa a la sinagoga de Roma, afirmó hoy que el "silencio de Pío XII frente al Holocausto duele aún como un acto ausente".

Pacifici, ante el papa Benedicto XVI, agregó que "quizás" Pío XII "no hubiera detenido los trenes de la muerte, pero habría transmitido una señal, una palabra de extremo consuelo, de solidaridad humana, para nuestros hermanos transportados hacia Auschwitz".

"En espera de una opinión compartida, auspiciamos, con el máximo respeto, que los historiadores tengan acceso a los archivos del Vaticano que se refieren a ese período y todos los episodios sucesivos a la caída de la Alemania nazi", reclamó el presidente de la Comunidad Hebrea romana.

Pacifi afirmó también que "podemos y tenemos que contrastar el miedo y la sospecha, el egoísmo y la indiferencia, reforzar la cultura de la receptividad y de la solidaridad, del altruismo y de la sed de conocimiento del otro".

"Tenemos que contrastar las ideologías xenófobas y racistas que alimentan el prejuicio, hacer comprender que los nuevos inmigrantes vienen a residir en nuestro continente para vivir en paz y para lograr un bienestar que tiene fuertes recaídas positivas para la colectividad. Recordándonos que cada ser humano, según nuestras comunes tradiciones, es hecho a imagen y semejanza del Creador", destacó.

El papa Benedicto XVI, antes de comenzar hoy su visita a la Sinagoga de Roma, se detuvo frente a la placa que recuerda la deportación del gueto de Roma, el 16 de octubre de 1943.

Un total de 1.021 hebreos romanos fueron enviados ese día por los nazis hacia los campos de exterminio, de donde sólo 17 regresaron vivos.

El Pontífice depuso una corona de flores, en un gesto altamente simbólico, porque justamente sobre el silencio de Pío XII frente a ese hecho apuntaron la mayor parte de las críticas del mundo hebreo al papa Eugenio Maria Pacelli.

Pio XII está ahora en vías de ser canonizado por decisión de Benedicto XVI, quien proclamó recientemente las "virtudes heroicas" de su antecesor.

Poco antes de ingresar al Templo, Benedicto XVI saludó al ex rabino jefe de la capital Elio Toaff, con quien intercambió algunas palabras, ambos visiblemente emocionados.

Durante el recorrido a pie para llegar a la sinagoga, el Pontífice estrechó manos y habló con sobrevivientes del atentado del 9 de octubre de 1982, en el cual murió el niño Stefano Taché, de 2 años, y resultaron heridas otras 37 personas que salían del Templo.

Benedicto XVI ingresó luego a la sinagoga, donde fue recibido con los aplausos.

Joseph Ratzinger llegó al gueto poco antes de las 16.30 locales (15.30 GMT) al gueto de Roma y desde la plaza XVI de Octubre se dirigió a pie hacia la Sinagoga.

Al llegar en su vehículo en el Portico d´Ottavia, el Papa había sido recibido por el presidente de la Comunidad hebrea de Roma, Riccardo Pacifici, y por el presidente de las Comunidades Hebreas Italianas, Renzo Gattegna.

Es la tercera visita de Joseph Ratzinger a una sinagoga, luego de la de Colonia, Alemania, en agosto de 2005 y la de Nueva York en abril de 2008.

La visita tiene lugar a 24 años del memorable ingreso de Juan Pablo II al templo mayor, el 13 de abril del 1986.

Karol Wojtyla fue el primer pontífice romano que entró en una sinagoga judía.

Hoy, Benedicto XVI es acompañado por una comitiva de 15 personas, entre ellas el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone; Walter Kasper, presidente de la Comisión para las relaciones religiosas con el hebraísmo; Agostino Vallini, vicario de Roma; y por los arzobispos Fernando Filoni, sustituto para los Asuntos Generales y James Harvey, Prefecto de la Casa Pontificia.

También estan presentes monseñor Brian Farrell y Norberto Hoffman, vicepresidente y secretario de la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Hebraísmo, respectivamente. (ANSA).

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