Londres - El artista británico Damien Hirst, que saltó a la fama por sus tiburones en formol, develó hoy en Londres su última obra: una calavera incrustada en diamantes que está valorada en unos 50 millones de libras (100 millones de dólares, 74 millones de euros).
Inspirada en una calavera azteca que el artista vio en su niñez, la pieza, bautizada "For the love of God" (Por el amor de Dios), tiene la estimación más alta para una obra de un artista vivo.
Damien Hirst espera que su calavera del siglo XVIII incrustada con 8.601 diamantes será exhibida en el Museo Británico, al lado del cráneo en turquesa azteca que la inspiró.
La calavera de Hirst es la estrella de una muestra consagrada al artista de 41 años en la galería White Cube, uno de los espacios artísticos más a la vanguardia en Londres.
Según el artista, la calavera, en la que joyeros londinenses incrustaron los diamantes, representa "la victoria definitiva sobre la muerte".
Hirst dijo que espera que "la obra quite la respiración" de todo aquel que la mire.
La obra estará expuesta desde el domingo hasta el 7 de julio, y al parecer, coleccionistas se han acercado a White Cube, que está rodeada de fuertes medidas de seguridad, para expresar su interés en adquirirla.
La galería explicó que Hirst había comprado la calavera del siglo XVIII, que se cree perteneció a un europeo de 35 años, en un mercado en Islington, el norte de Londres.
Los análisis al carbono sugieren que el hombre vivió entre 1720 y 1810, indicó la galería.
AFP