Un informe oficial da cuenta de un fraude que treparía a millones de dólares en perjuicio de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) de Argentina. Una auditoría de la Corte Suprema de Justicia reveló el esquema de corrupción.
"¿Cuánto hay que poner para cobrar?", planteó un jubilado al juez. En diciembre del año pasado, la pregunta fue la primera de varias más en los juzgados argentinos y en la Cámara Federal del fuero previsional; y alertó de la situación que ahora también conoce el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti.
Un informe reservado de su Cuerpo de Auditores expresa que existen "maniobras" e "irregularidades" de todo tipo para inflar las deudas de la Anses en numerosos reclamos de actualización de haberes o para cobrarlos más rápido, "con embargos superiores a los US$ 253.000", cada uno.
Una vez visto el informe, Lorenzetti ordenó el desplazamiento inmediato de los dos secretarios del juzgado N° 3 del fuero federal de la Seguridad Social, que ya había quedado vacante porque el magistrado Alberto Ize renunció a la subrogancia poco después del incidente con el jubilado que le preguntó cuánto tenía que pagar para cobrar.
El juez Ize y los dos secretarios removidos, Fernando Mora y Emmanuel Catardo, quedaron bajo la lupa en por lo menos cuatro denuncias penales por presunta estafa, robo de documentos públicos y otros delitos, así como también en el Consejo de la Magistratura.
Catardo se defendió y denunció la existencia de "pactos espurios" de letrados de la Anses con "algunos abogados" que, otra vez, perjudican a las arcas del Estado, en una especie de "industria del juicio".
"Comprobé que los abogados de la Anses tienen una actitud permisiva con los expedientes de algunos letrados, mientras que con otros son más estrictos, a tal punto que se puede observar que a estos últimos les apelan hasta dos veces la misma liquidación", acusó en un escrito que presentó ante el Cuerpo de Auditores. Es decir, que los juicios de algunos abogados avanzan por una autopista para cobrar, mientras otros quedan atascados por años.
Después de la renuncia del juez Ize, asumió su cargo Fernando Mora, ahora denunciado por sus "horribles" modos (gritos e insultos) y por el "trato preferencial" que reciben los expedientes que ingresa su esposa, la también abogada de jubilados Mónica Bibbo.
"Mora dispuso que los expedientes de su esposa se guardaran en un casillero especial; que no había otros abogados con casillero propio, y que Bibbo consultaba los expedientes en su despacho", destacaron los auditores en su informe final, a partir de empleados que relataron que el secretario les "solicitaba que agilizaran los trámites de los expedientes en los que intervenía dicha letrada". En un organismo que en la actualidad está casi colapsado por la avalancha de casos, a los de su mujer Mora les daba "trámite urgente" y "siempre permanecían en su secretaría".
El secretario Emmanuel Catardo defendió su labor y planteó que las denuncias responden a un intento de letrados, de la actividad privada y del Anses, que se benefician con esa "industria del juicio".
"Hay abogados arreglados directamente con la Anses y, de ese modo, no tienen ningún problema cuando litigan. Esos tienen más de 1.000 juicios cada uno en el fuero y sus clientes, en vez de tardar años, cobran en tres o cuatro meses como máximo".
Según el director ejecutivo de la Anses, Diego Bossio, pagar las diferencias a todo el sector -no sólo a los jubilados que iniciaron acciones legales- costaría unos 3.000 millones de dólares anuales, lo que aumentaría otros US$ 5.666 millones si se aprobara el proyecto para otorgar el 82% móvil a todos los jubilados, como impulsan ahora los bloques principales de la oposición política.
Honran a víctimas de AMIA
En el 16° aniversario del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina, la comunidad judía recordó a las 85 víctimas fatales y reclamó que sus responsables, "que son Irán y Hezbollah, están libres y planificando otro atentado en otra parte del mundo", según dijo el embajador de Israel en Argentina, Daniel Gazit.