EL PAÍS DE MADRID
EE.UU. modificó su enfoque sobre la importancia de la disidencia tradicional dentro de Cuba, que considera entrada en años y de escasa incidencia, y apuesta por la rebeldía y a la mayor penetración social de los jóvenes.
Blogueros, músicos y artistas opuestos al régimen de Fidel Castro están en la mira de Washington. Sin menospreciar el trabajo de las plataformas tradicionales, cuyo activismo torpedean los servicios de inteligencia, y la entrada en colisión de egos y disputas en su seno, un crítico informe de la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana, enviado el pasado año, revelado por WikiLeaks, descarta que esos grupos puedan llegar al poder: "Debemos mirar en otros ámbitos, incluyendo dentro del propio gobierno, para identificar sucesores".
Los jóvenes desilusionados con el régimen no pertenecen a organizaciones pero adoptan "mucho mejor posiciones rebeldes de gran impacto popular. Estrechamente vigilados por el gobierno, evitan la etiqueta de `disidentes`, y no parecen aspirar a ningún papel de liderazgo", dice el cable enviado al Departamento de Estado.
La fama internacional ganada por la bloguera Yoani Sánchez -que ayer no se le permitió viajar a Holanda para el premio Príncipe Claus- desató los celos de las organizaciones disidentes tradicionales, e impide su coalición con la incipiente red que las nuevas generaciones están empezando a formar en diferentes ámbitos.
La representación de EE.UU. insta a la oposición a conciliar objetivos o, al menos, a no malgastar energías boicoteándose unos a otros; a pesar de que la disidencia afirma representar a miles, ven "pocas evidencias de tal apoyo". Y afirman que el principal esfuerzo de la oposición es obtener recursos para mantener su nivel de vida y el de sus simpatizantes.
Aunque EE.UU. aprecia los esfuerzos de los disidentes para conseguir la liberación de los presos políticos y señalar las vulneraciones de los derechos humanos, lamenta que esos esfuerzos no coincidan con las prioridades de la mayoría de los cubanos, interesados ellos en tener oportunidades de viajar y de vivir confortablemente.
Los informes casi adquieren la categoría de denuncia cuando recuerdan que la dirección de un grupo opositor "dijo, abiertamente, al consejero político que necesitaban fondos para pagar salarios, y le presentó un presupuesto con la esperanza de que la Sección de Intereses lo abonara". Al ser la obtención de fondos la primera preocupación de esas plataformas, "el siguiente objetivo sería limitar o marginalizar las actividades de antiguos aliados (en la oposición) mediante la retención de poder y el acceso a los recursos", según el cable enviado a Washington.
La oposición cubana está dividida en docenas de pequeños grupos que comparten objetivos pero fracasan en la coordinación de sus políticas. Los grupos más auténticos "están infiltrados por la seguridad del Estado (...), cuyo trabajo es reclutar a algunos de sus miembros e infiltrarse en la organización con sus propios agentes para acentuar las diferencias entre los miembros". Disidentes afirmaron disponer de fotografías en las que se captura al fundador de un movimiento independiente y presidente de una fundación académica, entregando material "a un agente del Ministerio del Interior".
La sede diplomática cree que las nuevas generaciones de cubanos tendrán un mayor impacto y presencia después del castrismo, y asume que la sucesión procederá de las propias filas del régimen: cuadros medios que alcanzarán posiciones de poder. No identifica a los eventuales líderes pero cita a los jóvenes cubanos como la cantera a atender, pues "están ávidos de oportunidades y diálogo". Los análisis atribuyen al gobierno una maniobra para debilitar a quienes presentan perfil de líderes con incentivos para que abandonen el país: para que "sueñen con su vida fuera de Cuba".
El interés por la liberalización es tan intenso que, cuando la Sección de Intereses ofreció becas escolares a jóvenes, se recibieron más de 600 solicitudes de quienes nunca habían tenido contacto con la oficina diplomática, según despachos que también recogen la reunión en La Habana de jóvenes activistas de Monterrey (México) con sus pares cubanos: un total de 63. El encuentro tuvo lugar en la residencia de un funcionario norteamericano, "bajo fuerte presencia policial en las avenidas colindantes". La reunión no hubiera sido posible "si la Usinit (Sección de Intereses) no hubiera proporcionado los contactos y facilitara la llegada"; la iniciativa demostró la necesidad de un cambio.
La apuesta estadounidense por las nuevas generaciones llevó a la organización de una videoconferencia, en la sede diplomática, para que el entonces secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez, dialogara sobre libertad y democracia con 10 representantes de organizaciones juveniles con compromiso político. "Cuatro estudiantes universitarios cuya presencia estaba prevista no aparecieron por razones desconocidas. Alguno de los participantes nos comentó después que agentes de la Seguridad le preguntaron por las razones de su presencia en la videoconferencia".
Los informes norteamericanos describen una juventud "mayoritariamente amargada, desilusionada y que no ve futuro excepto saliendo de Cuba".
Castro propuso a Clinton "teléfono rojo"
Cuba propuso a EE.UU. la creación de "un canal secreto de comunicaciones" para facilitar a los gobernantes de ambos países la directa negociación de los asuntos más delicados en las relaciones bilaterales, caracterizadas por el enfrentamiento desde el triunfo de la revolución de Fidel Castro, en enero de 1959. La propuesta fue comunicada por Raúl Castro a Miguel Ángel Moratinos, entonces ministro de Asuntos Exteriores, durante su visita a Cuba en octubre de 2009, según recoge un cable de la Secretaría de Estado que reveló WikiLeaks.
Moratinos informó de la propuesta a Hillary Clinton. La respuesta norteamericana fue que Cuba debía aprovechar los canales existentes para avanzar en los temas pendientes, entre ellos el levantamiento de las restricciones "a los viajes de las respectivas Secciones de Intereses", donde todavía se está "a la espera de una acción concreta del gobierno".
Durante el viaje del titular de Exteriores español, "Raúl Castro confesó a Moratinos su deseo de establecer un canal secreto entre la Casa Blanca (y el Palacio de la Revolución de La Habana), y Moratinos sugirió que los presidentes Barack Obama y José Luis Rodríguez Zapatero podrían discutir los detalles de ese canal durante su próxima reunión", explica el informe, fechado el 18 de diciembre de 2009.
Las relaciones diplomáticas entre los dos países se desarrollan mediante oficinas de intereses en La Habana y Washington, oficialmente parte de las embajadas de Suiza en esas dos capitales. Las negociaciones entre Cuba y EE.UU. sobre asuntos de mutuo interés han sido numerosas y frecuentemente fallidas. El País de Madrid
No se habla de derechos humanos
Toda América Latina, Australia, Canadá, Suiza, Rusia, China, los países africanos y "muchos" de Europa, prefieren no hablar sobre temas de derechos humanos cuando funcionarios viajan a Cuba. Lo hacen para no molestar al gobierno de La Habana, o, peor aún, para conseguir buenos negocios.
Así los denuncia un cable enviado al Departamento de Estado norteamericano por la Sección de Intereses de Estados Unidos, que funciona en la capital cubana. El mismo pertenece al paquete difundido por WikiLeaks, y fue dado a conocer en la noche de ayer por El País de Madrid. Está fechado en noviembre de 2009.
La Sección de Intereses remitió a un comentario de Brasil para resumir la posición de la mayoría. "Nosotros no proponemos hablar de derechos humanos ni en público, ni en privado". Esta frase pertenecería a un consejero político brasileño.
El diario español también difundió ayer otro documento que señala que la plataforma opositora "Cuba Democracia Ya!", es observada con cautela por la embajada de Estados Unidos en Madrid, ya que sospechan de la identidad de quien fue su presidente hasta noviembre, Rigoberto Carceller. "Varios funcionarios, el ministerio español de Asuntos Exteriores, la policía y oficiales, identificaron a Carceller como agente del gobierno cubano", advierte el cable.