San Pablo - Varias sedes bancarias y policiales del estado brasileño de San Pablo fueron atacadas la noche de ayer a hoy, y distribuidos panfletos que amenazan con desatar una nueva ola de violencia, como las que desde mayo causaron más de 180 muertos, según medios locales.
La banda criminal Primer Comando de la Capital (PCC), a la que se atribuyen los ataques hasta la fecha en Sao Paulo, amenaza en esos panfletos con continuar las acciones violentas "en proporciones nunca vistas" y exige poner fin a los "abusos" en las cárceles.
Octavillas con ese mensaje fueron incautadas a tres personas que las distribuían en San Pablo y que fueron detenidas, según autoridades policiales. Estas también alertaron que se sospecha que el PCC tenía previsto secuestrar a "una autoridad de San Pablo" esta semana.
La noche de ayer a hoy se registraron varios ataques que no causaron víctimas. Un auto de la Policía Militar fue atacado a balazos en la región metropolitana.
Asimismo, un banco de un barrio de la zona sur de la capital tuvo cuatro cajeros automáticos incendiados y otra agencia ubicada en la zona oeste fue atacada pero el fuego fue sofocado inmediatamente, según testigos.
La supuesta ofensiva del PCC, una banda criminal que está dirigida desde las cárceles, estaría motivada por una nueva redistribución penal de sus líderes, que están encarcelados en condiciones de máxima seguridad.
El PCC, una organización que nació en 1993 en las cárceles de ese estado y que hoy tiene capacidad de actuación fuera de estas, desató la mayor ola de violencia criminal en San Pablo luego que sus principales cabecillas fueron sometidos a un régimen de seguridad más riguroso.
La organización lanzó una ola de rebeliones carcelarias y atentados contra blancos públicos y civiles que dejó más de 180 muertos en los últimos tres meses, 43 de ellos policías. Hace tres semanas, dio un nuevo giro a sus acciones al secuestrar a un periodista de la TV Globo y liberarlo solo después de que la emisora accedió a emitir un video con las reivindicaciones del grupo.
AFP