El Consejo de Educación Técnico Profesional (UTU) certificará varios de sus cursos con los estándares de calidad internacionales ISO, lo que implica la medición y control de los procesos didácticos y de producción.
Las áreas que serán calificadas conforme su calidad serán producción lechera, la vitivinícola y los procesos administrativos de las bedelías informatizadas, explicó a El País la titular de UTU, Fanny Arón.
Se trata de la primera vez en que una institución educativa pública certifica la calidad de la enseñanza que se brinda con estándares que se aplican normalmente a la parte industrial y comercial, aseguró Arón.
"Hay muchos países de América que están certificando calidad en sus cursos entonces uno de pregunta ¿por qué Uruguay no, por qué la educación técnica no?, si se ha trabajado para demostrar calidad porque no certificarla", señaló.
LECHE Y VINOS. El objetivo de este emprendimiento, que implica la capacitación de los docentes y la adaptación de algunos procesos es "asegurar que en las escuelas agrarias se controlen las condiciones de operación que permitan una industria favorable para la elaboración de alimentos seguros, cumpliendo con las exigencias departamentales y nacionales vigentes para cada área de producción". En primera instancia se certificarán las escuelas que cubren el área de lechería y la producción vinícola y luego se procederá a la certificación en forma gradual de acuerdo a las posibilidades de cada centro educativo.
Para llegar a este objetivo ya se elaboraron manuales de buenas prácticas de elaboración y varios docentes se encuentran capacitándose en la empresa certificadora UNIT.
"Mandamos un docente de cada uno de los centros involucrados en la búsqueda de certificación a hacer el curso de calidad en UNIT, hemos descubierto además que hay muchos docentes que tienen el curso de calidad realizado y eso lo vamos a capitalizar, vamos a hacer una investigación para ver donde están los docentes que se han capacitado en gestión de calidad para trabajar con ellos en cada uno de los centros", apuntó.
Arón destacó que tanto en el caso de la industria láctea, como en la producción vitivinícola existen reconocimientos nacionales e internacionales de los productos que se elaboran, específicamente en el caso de los yogures, los quesos y el vino tannat. "Hay ya demostrada la calidad de los productos y por lo tanto para producir calidad tiene que haber todo un proceso didáctico productivo de calidad. Por eso vamos a certificar la calidad de estos sectores", añadió la jerarca.
BEDELIAS. Otro de los blancos a certificar son las bedelías informatizadas y la calidad y velocidad de los procesos administrativos que brindan. "Desde hace tres o cuatro años nosotros hemos informatizado las bedelías y todos los procesos administrativos se hacen a través de las bedelías informatizadas. Como eso ha adquirido un muy buen nivel creemos que también es importante certificar calidad en estas tareas", apuntó la titular de UTU.
La certificación estará a cargo de agencias externas, que en el caso de Uruguay pueden ser tanto UNIT como el LATU. Pero antes de llegar a esa instancia se deben cumplir primero con requisitos y procesos internos para cada una de las escuelas.
"Al empezar a cumplir los requisitos que es tener los manuales y la documentación hemos encontrado que muchas de las cosas que se piden ya están hechas, lo que falta es la sistematización, el armado adecuado de las cosas", señaló.
Advirtió que desde el año 1996 hasta ahora UTU ha recorrido un camino de transformación de su oferta en la búsqueda de la calidad, "y creo que llego el momento de certificar esa calidad".
"A mí me parece que estando en el último tercio de la gestión de esta administración es muy bueno que terminemos la gestión logrando certificar calidad. Mejor dicho empezando, porque son tantas las áreas que cubre la institución que es necesario empezar un camino e ir de a poco certificando cada uno de los sectores", concluyó.
Gestión medioambiental
Junto con la certificación de calidad de los cursos y los productos que elaboran las escuelas agrarias de UTU se implementó también un equipo de control de medioambiente.
"Lo que ocurre es que medioambiente y calidad en muchas de nuestras áreas se cruzan. Entonces se generó todo un trabajo que ya está en marcha porque el respeto del medio ambiente es un gran tema que hay que tomarlo con más seriedad", enfatizó la titular de UTU, Fanny Arón.
Esto implicó la creación de un equipo encargado de incorporar la gestión ambiental en las escuelas agrarias. "El armado del equipo de medio ambiente lo hicimos trayendo dos personas que trabajan en el Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente a trabajar con nosotros y ya empezaron a trabajar en algunas escuelas, van a realizar un proyecto en la escuela de Flores La Carolina", dijo.
Este proyecto consiste en la preservación del ecosistema en Arroyo Grande que está en el casco viejo de la escuela agraria que tiene 1.600 hectáreas, y está vinculada a la cría de ganado.