MARÍA EUGENIA LIMA
Los beneficiarios de la Tarjeta Alimentaria destinaron entre 66% y 67% a comprar alimentos. Un 8% de ese total fue a golosinas y un 9% a frutas y verduras. El INDA buscará estimular el gasto en alimentos nutritivos con un sistema de puntajes.
El Instituto Nacional de Alimentación (INDA) presentó un "Estudio preliminar del comportamiento alimentario derivado de la Tarjeta Uruguay Social (Complemento Alimentario) del Plan de Equidad".
Con los datos que surgieron de este análisis, el INDA intentará mejorar la calidad de alimentación de los integrantes de los 87.841 hogares beneficiarios de la Tarjeta. Con ese fin, nutricionistas del Instituto están trabajando con técnicos de los Ministerios de Salud y de Desarrollo Social para, a partir de 2011, aplicar un sistema de puntajes y premios y así promover el consumo de frutas, verduras y pescado.
"Pensamos incorporar puntajes, según el rubro que uno adquiera con la Tarjeta, para promover una mejor selección de alimentos, según el tipo de alimentos obtenés puntos y, a mejor comportamiento, mejor puntaje; ese puntaje significará un beneficio para el usuario", adelantó María Rosa Curutchet, nutricionista del INDA y una de las autoras del estudio.
Del trabajo surge que los beneficiarios de la Tarjeta destinaron en setiembre entre un 66% y 67% del gasto a la compra de alimentos y entre 33% y 34% a artículos de higiene y otros.
La tarjeta más o menos cubre el 10% de los gastos alimentarios básicos de un hogar. Como es un porcentaje bajo, los resultados del informe no pueden tomarse como el comportamiento alimentario general de cada familia, aclaró.
Los autores del estudio analizaron a 87.841 hogares, que compraron en 654 puntos de venta en todo el país. El monto de las tarjetas está relacionado con la cantidad de niños o adolescentes que hay en cada familia: por un menor son $ 523 por mes, dos menores $ 793, tres menores $ 1.009 y con cuatro o más $ 1.406. El 26% de los hogares tiene un menor de 18 años, el 30% tiene dos, 22% tres menores y otro 22% cuatro o más niños y adolescentes.
El estudio fue en septiembre de este año, pero cuando estudiaron el porcentaje de gastos destinado a la compra de alimentos y artículos de higiene manejaron cifras del trimestre agosto, setiembre y octubre de 2010.
AZÚCAR PRIMERO. "Cuando analizamos el comportamiento alimentario en general algunas cosas nos preocupan, la gente compra básicamente alimentos secos. El alimento más comprado es azúcar, en segundo lugar aceite, en tercer lugar yerba, cuarto arroz, en quinto lugar jabones y sexto leche. Los alimentos elegidos son de relativo valor nutricional. El azúcar es básicamente calorías vacías, no es un alimento que nos interese estimular el consumo", aseguró la nutricionista.
Otro dato que les preocupa "es que en el porcentaje total de gastos destinados a alimentos hay un 8% que va a dulces y golosinas, que tienen un bajo valor nutricional y un costo relativo. Nos parece necesario orientar a nuestros usuarios para una mejor selección de alimentos. Un 9% del gasto es destinado a frutas y verduras", agregó Curutchet.
El bajo porcentaje de compras de frutas y verduras no llama mucho la atención al INDA "porque la compra se hace en pequeños almacenes, entonces estamos buscando formas de incluir otros comercios, como ferias, que manejen otro tipo de rubros como frutas, a precios más convenientes para estas familias", sostuvo la nutricionista.
En el rubro carnes y fiambres: un porcentaje alto de gastos es destinado a embutidos. "Tampoco nos interesa fomentar el consumo de fiambres. Esto refleja mucho el hábito propio de todos los uruguayos y esta población no escapa a eso. Uno preferiría que se destinara a carne y pescados, por ejemplo", explicó.
MÁS COMERCIOS. En el estudio también analizaron la cantidad de puntos de venta en relación al número de tarjetas, identificaron "cinco o seis departamentos en los que hay que aumentar los comercios adheridos al sistema. En Paysandú, Treinta y Tres, Tacuarembó, Durazno, Cerro Largo y Rivera hay que adherir más servicios para que la gente no quede limitada en uno o dos comercios porque eso puede provocar un aumento en los precios", manifestó.
El INDA también verificó una variabilidad de precios del mismo producto en distintos puntos del país: una marca de fideos al huevo va de $ 41 en Río Branco a $ 24 en Manga. En el azúcar descubrieron variaciones de 50% y en arroz 75% de diferencia de precios.
Para evitar el abuso en el manejo de los precios los beneficiarios pueden conocer los costos de los productos en su comercio de barrio en las computadoras del Plan Ceibal.
Curutchet indicó que la finalidad de las tarjetas es "aliviar los aspectos vinculados a la pobreza y mejorar el acceso a alimentos. En Uruguay esta tarjeta tiene un gran fin social, que la gente elija con libertad los alimentos que entienda más necesarios para la alimentación de su familia", aunque a veces es preciso dar información para que la elección sea la más conveniente para la salud.
La cifra
87.841 es la cantidad de hogares que son usuarios de la Tarjeta Uruguay Social (Complemento alimentario) del Plan de Equidad.
FALTA REGISTRO DE GASTOS
El INDA pretende fortalecer el trabajo con los comercios adheridos al sistema de la Tarjeta Alimentaria "para evitar desvíos de compra hacia otros bienes que no considera que deben estar incluidos en esta tarjeta", dijo María Rosa Curutchet, nutricionista del Instituto Nacional de Alimentación. "Uno identifica los alimentos que la gente compra a través de los códigos de barra. Pero depende si el comercio vende alimentos sueltos. Tenemos un 14% del total del gasto alimentario que está dentro de ese `otros alimentos`, que no sabemos qué son. En el rubro artículos de limpieza y de higiene, un 47% no está constituido por ar- tículos de higiene personal o limpieza del hogar: el 25% de ese total no sabemos qué se vendió, por falta de códigos de barras", explicó.
Habrá un monto en la tarjeta para leche
En los primeros meses del año 2011, en la Tarjeta Alimentaria, el Instituto Nacional de Alimentación (INDA) designará un monto fijo para la compra de leche en polvo con hierro para abordar la anemia ferropénica (por falta de hierro) en niños menores de tres años.
Por cada menor de tres años que haya en el núcleo familiar se va a dar el monto para la compra de un kilo de leche fortificada (un kilo de leche equivale a 10 litros). Es importante combatir la anemia por carencia de hierro porque repercute en el crecimiento físico y desarrollo mental del niño.
En esta primera etapa el INDA prevé cubrir a 35.000 niños de entre seis meses y tres años y mujeres en etapa de lactancia (los primeros seis meses) en todo el país.
Ya está hecho el llamado a través de la Unidad Centralizada de Adquisiciones del Ministerio de Economía. En los primeros días de diciembre se abre el llamado. Entonces en los primeros meses de 2011 va a implementarse en los comercios, estimó María Rosa Curutchet, nutricionista del INDA.