Con el recuerdo aún fresco del derrumbe de 2002, Uruguay enfrenta las turbulencias financieras mundiales en un marco de menor vulnerabilidad, con reservas y diversificación en depósitos y comercio exterior.
El gobierno envió señales tranquilizadoras ante el crítico escenario mundial, empezando por el presidente Tabaré Váz-quez para quien el país está "firme y sólido", mientras el ministro de Economía, Álvaro García, señaló que hasta 2011 el respaldo financiero está asegurado.
"Son dos crisis diferentes y existen indicadores para poder afirmar que estamos mejor posicionados en general y frente a Argentina en particular", dijo a ANSA Pablo Moya, director de la Consultora Oikos. Por ahora "no ha habido retiros de depósitos" relevantes y la solidez financiera permite "enfrentar altos grados de exposición a una crisis", agregó.
Crédito restringido, suba del dólar, una inflación anual cercana al 8,4%, el fantasma del desempleo y un resentimiento del comercio exterior son algunos efectos que deben esperarse pa-ra Moya, en tanto se reporta una incipiente repatriación de ahorros y el turismo no descarta afectaciones.
Los sectores cárnico, lácteo, de cueros y granos expresaron aflicción por la desaceleración y paralización de las ventas y los frigoríficos decretaron las primeras suspensiones de personal por falta de negocios.
El Banco Central subió la tasa de interés de referencia a 7,75% y suspendió la facilidad de crédito a un día mientras su titular, Walter Cancela, dijo que la institución "evitará la excesiva volatilidad" del dólar que tras meses de caída inició un repunte continuo (el viernes cerró a $ 22,40).
Con el año electoral en ciernes, la oposición salió a advertirle al gobierno; en ese tren, el ex presidente Luis Lacalle precandidato blanco, auguró un "fin desastroso" para la actual administración.