Uruguay-Brasil: médicos con fronteras

Diferendo. Un alcalde brasileño se rebela y contrata a un profesional uruguayo en Aceguá

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CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO

El Prefecto de Aceguá se rebela contra la medida de su propio país, contrata a un médico uruguayo, y argumenta que con su resolución no viola las disposiciones que impiden que médicos uruguayos atiendan en Brasil a ciudadanos brasileños.

Ante la disposición del Sindicato Médico de Rio Grande do Sul (Simers) de advertir a los Prefectos de frontera, luego de la decisión del Tribunal Regional Federal (TRF), que impide a los médicos uruguayos sin revalidación de diploma que trabajen en Brasil, el prefecto (alcalde) de Aceguá, Geraldo Marthens contratará al doctor Milton Silva para que atienda a pacientes brasileños en su propio consultorio en Uruguay a escasos 80 metros del límite con Brasil.

Allegados a la municipalidad del país vecino establecieron que el prefecto ha mantenido mucha cautela en estos asuntos, sin embargo entiende que no puede dejar a su población sin cobertura médica.

El Municipio de Aceguá-Brasil, no tiene médicos uruguayos contratados que trabajen en el vecino país, a diferencia de otros puntos de frontera como Yaguarón, lo que ha provocado toda esta situación conflictiva.

El prefecto Marthens dijo a El País que "ha respetado la ley federal brasileña", de todos modos reconoció la falta de recursos humanos en ese centro poblado brasileño que tiene cerca de 5.000 habitantes y solo dos médicos que deben viajar diariamente a Aceguá desde Bagé y el otro desde Colonia Nueva. Recorren cerca de 100 kilómetros para ver a los pacientes que requieren de la asistencia de ambos, sin embargo el pueblo se queda sin guardias médicas en horas nocturnas y todo el día en los fines de semana.

El médico uruguayo Milton Silva -que será contratado por las autoridades brasileñas para atender en su consultorio del lado uruguayo de la frontera por resolución del gobierno municipal brasileño de Aceguá- es el único que reside en la villa desde hace varios años.

El propio profesional reconoce que atiende a ambas poblaciones. "No le preguntamos a ningún paciente de qué nacionalidad es, le damos asistencia en forma igualitaria", dijo el médico a El País.

Silva comentó que a pesar de no ser funcionario del gobierno del vecino país, siempre se ha hecho integración en la atención de salud como en toda frontera seca.

Contó con claridad que "cuando hay urgencias uno actúa siempre, y a pesar de que Brasil no nos reconozca como médicos, yo he perdido la cuenta las veces que he pasado el límite imaginario hacia el otro lado a salvar vidas, incluso me vienen a buscar y uno lo hace por una cuestión humanitaria", contó el médico.

Agregó además que tiene pacientes del lado brasileño y que él es considerado médico de cabecera de muchos de ellos. "Esa idiosincrasia de frontera no está escrita en ningún lado y la realidad es esa y no otra", expresó.

Silva sostuvo que no solo a médicos uruguayos se les impide trabajar en Brasil sin revalidar su título sino que otros "profesionales recibidos en otros países tampoco pueden atender si no pasan por la reválida en la Universidad Pública brasileña, no podemos ejercer como médicos, pero obviamente la realidad es otra y atendemos a los pacientes sin ser funcionarios de ningún organismo", dijo Silva.

En las últimas horas se supo que la Intendencia de Cerro Largo contratará a médicos brasileños para atender en Uruguay a pacientes que son de nacionalidad brasileña y que viven de este lado, por iniciativa del intendente Sergio Botana.

ACUERDOS. El médico uruguayo residente en Río Branco, Gonzalo Alzueta, quien trabaja en la ciudad brasileña de Yaguarón, señaló esta semana que hay un acuerdo entre Uruguay y Brasil -el decreto N° 5.105 fechado en 2004- que permite la residencia, el estudio y el trabajo en zonas fronterizas.

Hubo posteriormente un agregado a este decreto para prestaciones de salud que es el N° 7.239, emitido el 26 de marzo de 2010. En la Santa Casa de Yaguarón, Alzueta es el único diabetólogo. Otro médico uruguayo cumple funciones de anestesista y un tercero hace guardias. Según Alzueta, cobran 1.000 reales por cada guardia de 24 horas -una cifra considerada baja por los médicos brasileños- y llegan a hacer hasta 8 o 10 guardias por mes.

Los médicos brasileños prefieren trabajar en el sector privado. Ante la carencia de profesionales el Estado brasileño acude a médicos uruguayos. "Se está imposibilitando que ante la falta de especialistas apelemos a Uruguay que tiene buenos médicos, desconociendo algunas autoridades del Ministerio de Salud de Brasil los acuerdos firmados", dijo el prefecto de Yaguarón, Claudio Martins.

Cancillería anotó: 10 detenidos

El sindicato de médicos de Río Grande del Sur (Simers) publicó el 5 de junio una nota de advertencia a los gobiernos locales en la que informa que una decisión del Tribunal Regional Federal (TRF) "impide que los médicos uruguayos sin revalidación de diploma y registro en el Consejo de la categoría de trabajo en Brasil cumplan funciones para las prefecturas". Otra denuncia fue presentada ante la Policía Federal. De hecho, en Quaraí fueron detenidos y sometidos a proceso cuatro médicos uruguayos contratados por la Prefectura (alcaldía) local, denunciados por ejercicio ilegal de la medicina.

"Infelizmente la burocracia y los intereses corporativos de algunos organismos de Brasil hacen que la integración no avance; lamentamos que la cooperación en materia de salud no pueda llevarse a cabo", denunció en Juan Carlos Viera, prefecto de Quaraí, en una reunión del Comité Binacional de Frontera.

De acuerdo a datos relevados por Viera son 10 los médicos uruguayos contratados por el Estado brasileño que han sido tratados "como reos" por la Justicia.

El Intendente de Cerro Largo, Sergio Botana, asumió como Secretario del Comité Binacional de Frontera y dijo que ante estos temas se buscará flexibilizar las normas. El vicecanciller uruguayo Roberto Conde tomó nota de los reclamos de los prefectos brasileños en materia de salud.

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