Un paraíso en las aguas caribeñas

| La atractiva isla también ofrece las historias fantásticas de piratas. Por American, está a 11 horas de Uruguay

Imagínese despertar en una lujosa habitación rodeado de todo el confort (jacuzzi incluido y frigobar ilimitado), abrir el ventanal para ver el día y descubrir que usted pasó de pisar la moquette de su dormitorio a la arena suave y tibia de una playa de Jamaica. Deje flotar su imaginación en una colchoneta sobre las azules y tranquilas aguas del Mar Caribe o incursione en alguno de los deportes acuáticos, o si prefiere en un partidito de golf después de haber desayunado exquisitos manjares.

Continúe más tarde tomándose una piña colada, en una reposera, observando el panorama que lo rodea al son de la música reggae ejecutada por un par de simpáticos "rastas" que deambulan por la playa. Tan ilimitada como su imaginación es la gama de ofertas del "All Inclusive", una modalidad de Superclubs, representante de la cadena de hoteles Gran Lido y Hedonism.

¿Qué otro paraíso conoce en que no haya que llevar efectivo? Obviamente está todo pensado para hacer de su estadía un paraíso terrenal, a tal punto que si está pensando en realizar el sueño de su vida y casarse en un entorno paradisíaco, se encargan de todo y son tan detallistas que hasta se encargan del ramo de la novia y de que la celebración se realice según la religión de los contrayentes.

En noviembre, American Airlines unirá, en sólo 11 horas, Montevideo con Jamaica.

Jamaica no es simplemente una bella isla por estar ubicada en un entorno privilegiado. Hay una cantidad de factores históricos y culturales que hacen que no sea atractiva sólo por su naturaleza. Atravesada por una cordillera que llega en su pico más alto a los 2.221 m. y dotada de una exuberante vegetación regada por más de un centenar de ríos y cascadas de aguas dulces, resulta maravillosamente atractiva y si a eso agregamos que está bañada de las cristalinas y cálidas aguas del Mar Caribe no se precisa más. Sin embargo, Jamaica no es sólo una belleza natural, es una tierra llena de contrastes, de historias de conquistas, de piratas, de esclavos, de música y de ron.

El lugar donde desembarcó por primera vez Cristóbal Colón hoy es un puerto. Unos siglos más tarde fueron los ingleses los que se afincaron en esa isla viendo que eran tierras fértiles para las plantaciones de caña de azúcar. Fue así, por la necesidad de desarrollar la producción de caña, que empezaron a llegar los barcos desde Africa, cargados de esclavos a trabajar en las plantaciones y a servir a las familias de terratenientes. Desde entonces se han tejido historias como, por ejemplo, la de la plantación Rose Hall donde a una de sus amas se la conoce hasta ahora como la White Witch o bruja blanca ya que además de matar a sus cuatro maridos le gustaba presenciar la tortura de sus esclavos. Sus días se acabaron a los 29 años cuando uno de sus amantes la degolló.

En los años `60 Jamaica se independizó y coincidentemente, muchos hippies llegaron a la isla en busca de "Paz y Amor" y también "otras yerbas" y terminaron afincándose. En Jamaica no está penado el consumo de marihuana, ni su plantación o distribución pero en los complejos turísticos no está permitida su venta.

Otra de las cosas que hacen a la identidad del jamaiquino es su cultura conocida como "Rasta" de ras tafari nombre anterior de su fundador Hailie Selassie coronado emperador de Etiopía en 1930 y descendiente directo del Rey Salomón. Esta cultura no está influida solamente por un factor religioso, el tema político y social están igualmente presentes en su formación. Sin embargo, hay algo que podemos concluir como esencial y es la forma de encarar la vida, donde se refleja un tributo a Dios por el regalo de naturaleza, el respeto y unidad entre las distintas razas y una vida en paz y armonía. Así lo expresa su ídolo musical Bob Marley no sólo en las letras de sus canciones si no también en la cadencia de su música.

Esa cultura "rasta" está representada por los colores de la bandera de Etiopía y cada uno tiene un significado, según nos explicó un viejo e interesante representante de esa ideología que fue nuestro guía en la recorrida que hicimos de la "supuesta casa de Bob Marley". El verde representa la naturaleza, el amarillo el sol o sea la luz que los ilumina, el rojo la sangre, la pasión, los sentimientos, el amor, el negro la unidad, la hermandad y respeto entre todas las razas de la humanidad. Estos colores están presentes en todas las cosas típicas que se le comercializan a los turistas, desde las toallas para la playa con la imagen del ídolo musical, los bolsos, remeras y hasta los típicos gorros tejidos en crochet que estos personajes usan para meter su espesa y larga cabellera convertida en cientos de rizos que no son más que su tipo de pelo motoso que llegado a determinado largo se empieza a enroscar hasta formar lo que ellos llaman "rastas".

Es difícil definir qué fue lo que más nos gustó de Jamaica. Seguramente es un conjunto de muchas cosas que la hacen especial y diferente a otras islas del Caribe. Es su belleza, su cultura, su música y lo más importante la buena onda que su gente transmite a los visitantes y que la sellan chocando las manos con los puños cerrados y el pulgar hacia arriba mientras prodigan los deseos de "Love, Peace, Unity and Respect".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar