Un niño de dos años está grave tras sufrir quemaduras de 2º y 3º grado, durante el incendio de la precaria vivienda en la que vivía junto a su madre de 20 años y sus dos hermanas de 3 y 4 años, quienes también recibieron quemaduras.
Las niñas están internadas en la sala de quemados del Hospital Pereyra Rossell, en tanto el pequeño se encuentra en el mismo centro asistencial pero en CTI y su estado es reservado.
Antes, los tres pequeños habían sido trasladados a la policlínica de Capitán Tula, donde recibieron la atención primaria, siendo luego derivados al hospital pediátrico.
El incendio ocurrió en una precaria vivienda de Juan Acosta y Aparicio Saravia. Allí, los tres pequeños vivían en compañía de su madre, una joven de 20 años que logró rescatar a sus hijos, con ayuda de vecinos, pero no pudo evitar que sufrieran las heridas, a causa del fuego.
Efectivos de Bomberos que llegaron al lugar, sofocaron el fuego en su totalidad, pero no pudieron evitar que la vivienda fuera consumida totalmente por las llamas.
La precariedad de la vivienda y los materiales con que estaba construida facilitaron que ésta se consumiera totalmente por el fuego, dejando a la familia con lo puesto, según informaron a El País desde Bomberos.
Desde ese mismo departamento, el encargado de Relaciones Públicas, Carlos Nicola, dijo que no se puede confirmar cuál fue el origen del siniestro.
"Si bien hay varias hipótesis, no podemos confirmar efectivamente quá fue lo que pasó", dijo Nicola.
De cualquier manera, expresó que el departamento de Pericias de Bomberos, trabaja en los indicios que quedaron en el lugar para establecer a ciencia cierta el origen del fuego que consumió la humilde vivienda y dejó tres niños heridos.