John Travolta
Nueve meses después del fallecimiento de su hijo, John Travolta y su esposa la actriz Kelly Preston, regresaron a Las Bahamas a declarar frente a un jurado sobre el trágico suceso. Los Travolta fueron presuntamente extorsionados por un paramédico y una senadora, que le pidieron 25 millones de dólares para reservar detalles comprometedores relacionados con el traslado del chico al hospital. El actor se vió obligado a revivir los tristes momentos en que su hijo fue preso de una violenta convulsión, que lo condujo a la muerte. "Era autista. Sufría de un trastorno convulsivo", dijo Travolta visiblemente emocionado, cuando el jurado le preguntó sobre el diagnóstico de salud de su hijo Jett. Indicó que las convulsiones le duraban entre 45 segundos y un minuto y que Jett solía dormir por 12 horas después de cada una. Los médicos dijeron que el chico estaba sin vida al llegar la ambulancia.
Con voz firme, pero visiblemente acongojado, John Travolta dijo que intentó desesperadamente salvar la vida de su hijo, al declarar contra dos personas acusadas de intentar extorsionarlo con información personal sobre sus esfuerzos por salvar al muchacho. Jett era propenso a convulsiones y sufría de autismo.
En el juzgado de Nassau, frente a su esposa, la actriz Kelly Preston, Travolta dijo que intentó salvar a su hijo mediante masaje cardíaco externo luego que una niñera lo alertó de que el adolescente estaba en una crisis. Se encontraban en la casa de veraneo de la familia en la isla Grand Bahama. Jett Travolta, quien padecía una enfermedad crónica, murió en medio de convulsiones.
Jett padecía el síndrome de Kawasaki, enfermedad cuya causa se desconoce, para la que no hay un tratamiento específico y que se caracteriza por adenopatías cervicales (inflamación de los ganglios cervicales), dolor de las articulaciones y, en algunos casos, inflamación de las arterias coronarias.
"Corrí abajo con mi esposa para ayudar a mi hijo", dijo el actor.
En su declaración, dijo que la niñera los despertó a él y a Preston alrededor de las 10:15 del 2 de enero, el día de la muerte de Jett. Travolta relató que cuando bajaron las escaleras, otra persona que cuidaba a su hijo le estaba haciendo masajes de pecho y que él comenzó a darle respiración boca a boca para ayudar. También dijo que Jett, que tenía 16 años cuando murió, era autista y tenía convulsiones cada cinco ó 10 días. Indicó que las convulsiones le duraban entre 45 segundos y un minuto, y que después de cada una, Jett solía dormir durante 12 horas.
MILLONARIA EXTORSIÓN. Travolta es el testigo estelar en el juicio contra dos personas que estuvieron presentes durante la crisis de Jett.
Se trata del enfermero Tarino Lightbourne y la ex senadora de las Bahamas, Pleasant Bridgewater, acusada de actuar como intermediaria. Ambos profesionales están acusados de tratar de extorsionar al actor por 25 millones de dólares. Ambos se han declarado inocentes de cargos de extorsión en el juicio, que comenzó el lunes en ese archipiélago.
Según se supo, los demandados amenazaron con divulgar un documento sobre el tratamiento de Jett, si no recibían a cambio 25 millones de dólares. Al parecer, ese documento es una orden, supuestamente firmada por Travolta, que exime de toda responsabilidad al equipo de la ambulancia si el paciente no quiere ser trasladado a un hospital. Lo extraño es que Jett Travolta falleció de un ataque al corazón y en ningún momento tuvo posibilidades de ser reanimado.
El primer testigo del juicio, el inspector de Policía Andrew Wells, declaró que luego que subieron a Jett a una ambulancia, Lightbourne le dijo que Travolta quería que su hijo fuera trasladado directamente al aeropuerto y no al hospital.
No hay nada claro. Se supone que en unos días se podrá aclarar por qué Jett Travolta no fue trasladado al aeropuerto como pidió su padre, y por qué los acusados creyeron que el actor les pagaría una fortuna para mantener este dato en secreto. (En base a Agencias)
Un hermano para "ella"
Nueve meses ha tardado la familia en hacer su primera aparición pública después de la muerte de Jett. La pasada semana asistieron a la presentación de la película Old Dogs, en la que además del actor también han participado su mujer, Kelly Preston, y la hija de ambos, Ella Bleu, de 9 años. El film, en el que también aparece Robin Williams, se estrenará el próximo noviembre en Estados Unidos. "Espero que le guste al público tanto como a mí. En parte me gusta mucho porque está mi pequeña en ella", declaró Travolta sobre la película.
La niña ocupó durante algunos días las páginas de las revistas, porque quiso que sus padres adoptaron a un niño, poco después de la muerte de Jett. La pareja de actores explicó que ellos nunca se habían planteado adoptar un niño, pero que tendrían en cuenta la sugerencia de la pequeña Ella Bleu. Travolta dijo también que Jett hubiera compartido la idea de su hermana.