Tras denuncias de vecinos Dinama intimó a Frimacar

| Frigorífico deberá aplicar plan de gestión de residuos sólidos, mitigación de olores y tratamiento de emisiones

La Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) intimó al Frigorífico y Matadero Carrasco (Frimacar) a implementar de forma inmediata un sistema de gestión de sus residuos sólidos y a aplicar un plan de tratamiento de emisiones gaseosas y de mitigación de olores. La repartición estatal emitió la resolución a mediados de febrero, luego de constatar una serie de denuncias realizadas por vecinos y organizaciones no gubernamentales que actúan en Carrasco.

Los llamados alertaron acerca de la presencia de restos de vísceras en las inmediaciones de la playa Miramar, además de la existencia de fuertes olores en la zona. "Tuvimos una cantidad importante de denuncias de la zona de influencia, por lo cual realizamos una serie de inspecciones y constatamos que era cierto lo que se denunciaba", explicó a El País el director nacional de Medio Ambiente, Aramis Lachtinián.

"Hubo un proceso de seguimiento por parte de los técnicos de la Dinama y se vio que había una serie de aspectos que la empresa debe mejorar, vinculados a olores, residuos sólidos y vertidos", complementó el director. La empresa tiene un plazo de 30 días para presentar un proyecto de tratamiento de emisiones gaseosas y otro de 120 días para implementarlo. Además deberá presentar una propuesta para mitigar olores en su sistema de tratamiento biológico y aplicar inmediatamente un sistema de gestión de residuos sólidos industriales.

Lachtinián dijo que la Dinama no ha vuelto a visitar a la empresa luego de la intimación, pero aseguró que hay un cronograma de inspecciones periódicas ya planificado.

ANTECEDENTES. El director narró que aunque la presencia de las vísceras no se pudo adjudicar directamente a las actividades de la empresa, de todas formas se le solicitó que "asegure que realiza una gestión adecuada de sus residuos sólidos y que no los está vertiendo al arroyo". En el caso de los efluentes líquidos, en cambio, la Dinama constató que la empresa no los hacía pasar en su totalidad por su planta de tratamiento.

El director reconoció que no es la primera vez que existen denuncias e incluso sanciones, sin embargo, consideró que en este caso más que un problema ambiental, hay un problema de "ordenamiento territorial" o "mala localización" de una industria.

"Es cierto que hubo otras denuncias y acciones vinculadas a este frigorífico, pero también entiendo lo que plantea la empresa, en cuanto a que hay aspectos ambientales que son inherentes a la propia actividad como los olores; en general, los frigoríficos, si tienen centros poblados cerca o están en medio de una ciudad son objeto de diferentes tipos de conflictos ambientales", explicó.

Lachtinián, sin embargo, consideró que la intención de la Dinama es sobre todo promover "buenas prácticas ambientales" en las empresas, más que un mero rol punitivo. "En mi opinión no sólo se trata de multar o tener una política de fiscalización con un criterio policíaco, sino tratar de asesorar y promover un desarrollo industrial ambientalmente sustentable, que en definitiva va a ser más efectivo para lo que buscan los vecinos", dijo.

No obstante, el jerarca se mostró partidario de aplicar sanciones más exigentes, si la empresa vuelve a reincidir en sus malas prácticas. "Lo peor que le puede pasar a una empresa es no tener la inteligencia para darse cuenta de que tiene que ser parte del desarrollo de una comunidad en vez de estar en la vereda de frente; cuando una empresa dice que va a mejorar una práctica y no lo cumple, los vecinos estarán siempre alertas y desconfiados, por lo cual, en vez de ser parte de un desarrollo local se convierte en un quiste", concluyó el director.

Una de las ONG que ha tenido un rol más activo en este tema ha sido la Asociación Pro Recuperación del Arroyo Carrasco (Aprac), que ha canalizado quejas de las comisiones de fomento de la zona y también ha mantenido reuniones con los directivos de la empresa. Si bien en enero Aprac había recibido un informe de las mejoras que Frimacar asegura que va aplicar en su tratamiento de efluentes líquidos, en febrero recibió múltiples quejas por una intensificación de los olores que fueron canalizadas hacia la Dinama.

Empresa conantecedentes

Frimacar ya ha recibido sanciones en anteriores oportunidades. En enero de 2002, la Intendencia Municipal de Canelones (IMC) le impuso una multa de $10.426 por violar normas ambientales al utilizar un sistema de eliminación de desechos orgánicos que afectaba el arroyo Carrasco.

El director de Salud de esa comuna, Nelson Vila, había explicado que el frigorífico volcaba residuos orgánicos al arroyo "como desperdicios, sangre y otros restos de animales", provenientes de la faena. En esa oportunidad, la comuna montevideana inhabilitó temporalmente a la playa Carrasco para baños. Precisamente, año a año la playa Miramar es vedada para baños como consecuencia de la contaminación del arroyo Carrasco.

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