Un testigo cambió ayer el rumbo de la investigación en torno al presunto rapto de una adolescente en Las Piedras. El declarante contradijo el testimonio de la joven, dijo que la vio cuando se supone debía estar en poder de sus captores.
R.M.S. (17) declaró ayer toda la tarde en el Juzgado Letrado en lo Penal de Canelones. Un hombre que se prestó voluntariamente a declarar contradijo a la joven y aseguró que la vio el lunes por la noche en un quiosco a la hora en que, se supone, debía encontrarse ya en cautiverio.
El testimonio complicó aun más un caso que de por sí ya surgía como extremadamente complejo. El hombre aseguró que, tras reconocerla por las fotos que habían circulado durante el día, la vio ingresar al negocio en compañía de un hombre joven. "¿Vos sos de Las Piedras?", le preguntó el comerciante y la chica respondió que sí. El comerciante le aconsejó que se comunicara con su familia y la chica asintió antes de retirarse del local.
Su novio, Diego Romero (20) también prestó declaración y luego esperó junto a familiares en la puerta de la sede judicial durante casi toda la jornada. También prestó testimonio la amiga que la joven había ido a visitar antes de que, según su versión, tuviera lugar el rapto.
El caso continuará siendo objeto de indagatoria hoy en la sede judicial canaria, mientras la Policía aguarda directivas del magistrado. Entre otras cosas, el juzgado aguarda por los resultados del examen forense a la joven, así como de las pericias hechas a las prendas que llevaba la joven.
Ayer, mientras el novio y los familiares esperaban en la puerta del juzgado, el primero dijo que la joven había descansado poco la noche anterior. Diego Romero dijo que se había despertado a las 5 de la mañana, "hasta donde sabemos está bien, más tranquila", comentó.
Los familiares reconocieron que el caso "está muy enredado" y se mostraban expectantes por los resultados de la indagatoria. "Estamos con ella, pero somos los que menos sabemos, se manejan todas las hipótesis pero no sabemos nada", dijo uno de los familiares.
El novio, en tanto, continúa convencido de que el hombre que la siguió en algunas ocasiones -que describió como alto, canoso y con un ojo desviado- tuvo algo que ver con lo que está denunciando su novia.
En tanto, la Justicia intenta abrirse paso en un caso que se muestra cada vez más tortuoso. La joven permanece emplazada, es posible que vuelva a ser citada, al igual que familiares y allegados a ella.
A nivel judicial se maneja que probablemente hoy se conozca algún tipo de resolución en el tema.
La denuncia de la joven
Según la versión de la joven, el rapto ocurrió al caer la tarde del lunes 30 de abril. Declaró que al bajar del ómnibus en la esquina de Pouey y Ortiz, en la ciudad de Las Piedras, fue interceptada por dos sujetos que la habían seguido. Mediante amenazas con un revólver la obligaron a subir a la valija del auto color rojo.
Poco después el novio de la joven, Diego Romero, recibió un breve llamado que se cortó enseguida. El joven contó que lloraba y no se le entendía nada, solo que la habían subido a un auto. Más tarde recibió un mensaje de texto donde solo decía "Ayudame". Él intentó comunicarse con ella y no lo consiguió.
Sobre la hora 22, los familiares alertaron a la Policía que inició un despliegue a nivel nacional en busca de la joven. Una fotografía fue enviada tanto a todas las unidades policiales del país, como a los medios de prensa.
Sobre las 14.30 horas del 1° de mayo, un policía la halló en los alrededores del Hospital de Clínicas llorando y en un estado de quiebre emocional. Fue trasladada a la Comisaría 9a. donde recibió asistencia médica.