La Junta Departamental de Montevideo aprobó ayer con los únicos votos del oficialismo la unificación del tributo patente de rodados. Si bien formalmente no sería necesario que las juntas departamentales aprueben la iniciativa, la intendenta Ana Olivera prefirió enviar el proyecto al legislativo comunal para su consideración.
Desde la oposición, se advirtió que la iniciativa necesitaba de mayorías especiales para ser aprobada por trascender el actual período de gobierno. Sin embargo, el asesor letrado de la Junta Departamental, Ismael Blanco, entendió que bastaba con la mayoría simple que tiene el Frente Amplio.
El edil colorado Mario Barbato dijo a El País que su bancada comparte "el objetivo final" de la unificación del tributo, aunque advirtió que el instrumento escogido -además de "inconstitucional"- no es el idóneo.
"Se sigue trabajando sobre la base de las patentes más caras, que son las de Montevideo, subsidiando así la mala gestión de los recursos", apuntó Barbato.
El representante del Foro Batllista se quejó además por el hecho de que los ediles "no puedan ejercer su función de contralor", ya que no integran la comisión de seguimiento de este acuerdo, conformada por las intendencias, OPP y el Ministerio de Economía.
Desde la bancada del Partido Nacional, el edil Edison Casulo dijo que el proyecto tiene elementos "de dudosa constitucionalidad", por lo cual no fue acompañado por los blancos.
"Además, no recibimos la información como para llevar adelante un análisis general de la temática y chequear de qué manera se beneficia a los montevideanos", protestó Casulo.